La consulta sindical organizada por la USTEC, sindicato mayoritario entre el colectivo docente, la CGT y la Intersindical ha reforzado las intenciones de estas formaciones, partidarias de «intensificar el conflicto» que vive la comunidad educativa para forzar a Educación a renegociar el acuerdo firmado solo por la UGT y CCOO. Unas 29.000 personas –el 88,5% de los que respondieron la encuesta– votaron a favor de continuar la huelga y el 57% pedía más días de huelga que en marzo.
La consulta planteaba múltiples preguntas. Entre ellas, cuántos días de huelga estaba dispuesto a afrontar el colectivo docente. “La consulta avala continuar e intensificar, pero no da mayoría directa para la indefinida”, resume la USTEC. Cuatro de cada diez docentes (el 37,9%) pedía la indefinida, mientras que seis de cada diez (62,1%) apostaba por un formato más ligero. “Por eso el calendario combina el modelo territorial de marzo, jornadas en toda Cataluña y espacios de escalada si el Gobierno mantiene el bloqueo”, sentencia el sindicato.

Los docentes, recogiendo el promedio de todas las respuestas, están dispuestos a parar 4,67 días; excluyendo a los partidarios de detener el conflicto, el promedio aumenta hasta los 5,25. El formato finalmente escogido plantea un mes de huelgas con dos paros en cada territorio y tres unitarios en todo el país. Cada claustro, por tanto, hará cinco días de huelga entre mayo y junio.
¿Por qué se apuesta por este modelo territorializado?
Desde la USTEC detallan que el calendario busca sostener la presión “sin agotar de golpe la fuerza del colectivo”. “Permite comenzar antes de que FP y bachillerato terminen las clases, prolongar el conflicto suficientes días para abrir margen de negociación y hacer visible que el Gobierno no puede cerrar el curso sin dar respuesta a las demandas de la mayoría”, defiende el sindicato.
Este modelo permite a los sindicatos mantener una agenda mediática amplia, sin el riesgo de división que supone un paro indefinido. Una presión, confían los sindicatos, que sume otras acciones destacadas, como el veto a las colonias. Más de 800 centros se han adherido al manifiesto que pide detener las salidas y las agrupaciones de casas de colonias y las entidades de ocio advierten que el próximo curso se notará. Esta acción, según ha señalado la Asociación Catalana de Empresas de Ocio, la Educación y la Cultura (ACELLEC), afectará a 5.000 trabajadores en todo el país.

Las protestas de mayo coincidirán con la primera paga extra que recibirán los docentes fruto del acuerdo con la UGT y CCOO. Un aumento de unos 800 euros, el primero de diferentes incrementos anuales que se ejecutarán los próximos cuatro años. De cara al 2029, los docentes cobrarán un 30% más del complemento específico. Los sindicatos críticos con el acuerdo insisten en que este incremento no revierte la pérdida de poder adquisitivo que ha habido desde los recortes de 2010 y que el acuerdo se ha cerrado cuando la negociación aún no estaba agotada.

