Segunda sesión efectiva de la vista oral del caso Mascarillas. Una jornada que tenía como protagonista a Claudia Montes, una mujer relacionada con el exministro de Transportes José Luis Ábalos, acusado por el cobro de comisiones a través de las compras de material sanitario para la Covid y de enchufar parejas sentimentales en empresas públicas. Precisamente, después de que en la sesión de ayer testificara Jéssica Rodríguez –a quien el ministro alquiló un apartamento muy céntrico en Madrid, con un gatito incluido, para encontrarse–, este miércoles ha sido el turno de Montes, una ex Miss Asturias que fue contratada en la empresa pública Logirail, dependiente del ministerio de Transportes, a través de Renfe.
Montes ha detallado al Tribunal Supremo que Ábalos le pasó enlaces de vacantes en la empresa, donde fue contratada justo después de enviar su currículum. Ahora bien, nunca le aclaró si había sido enchufada, pero sí sabía que era «madre soltera sin trabajo y que necesitaba trabajar». Eso sí, el exasesor del ministro, Koldo García, también acusado, la advirtió desde un «principio» sobre el hecho de que era su «jefe».
Aun así, Montes ha definido su relación con Ábalos como «de amistad y un poco virtual» después de haberlo conocido en un mitin del PSOE en Asturias. En todo caso, ha asegurado que consultó en Infojobs la veracidad de las ofertas y que presentó el currículum como encargada, trabajo que ya había hecho, y que le dieron por sus capacidades. «Pasé de encargada de trenes turísticos a supervisora», ha añadido. La tesis de la acusación es que Montes es el ejemplo del tráfico de influencias desde el ministerio para enchufar en puestos de trabajo públicos a su círculo íntimo y familiar.

Un expediente disciplinario cerrado
El exdirector general Óscar Gómez, por su parte, ha asegurado en su testifical que Montes cumplió con su trabajo aunque tuvo un comienzo «irregular», porque no podía acudir a su puesto de trabajo ya que el espacio no estaba suficientemente preparado porque era un «rincón al lado de unas escaleras». Gómez también ha afirmado que nunca recibió indicaciones de Ábalos ni Koldo García para proteger o beneficiar a la amiga del exministro.
En cambio, José Ángel Méndez, que fue director gerente de Logirail, abrió un expediente a Montes por no asistir al trabajo. «Un proceso de expediente disciplinario porque se incumplía de forma grave lo que estipulaba el convenio», ha detallado apuntando que la podía despedir. Pero, causalidad o no, en el momento de abrir el expediente disciplinario fue destituido como director. El expresidente de Renfe Isaías Táboas, alias Panxo, ha reconocido al tribunal que Koldo García le envió el currículum de Claudia Montes, pero se limitó a remitirlo a recursos humanos y se desentendió. «Era el proceso normal que siempre hacía», ha argumentado.

