Solo una llamada entre dos de los mossos investigados por el regreso fugaz de Carles Puigdemont. A las dos del mediodía del 29 de julio y de 55 segundos de duración. Este es el escaso balance de una profusa investigación plasmada en el informe de los Mossos d’Esquadra firmado por el subinspector TAP 296, de la División de Asuntos Internos, el pasado 6 de marzo, en el caso abierto contra los tres policías que la policía y el Juzgado de Instrucción número 24 de Barcelona consideran implicados en el asunto del 8 de agosto del 2024. Según este informe, registrado en el juzgado el pasado 12 de marzo con sello de ‘confidencial’ y al cual ha tenido acceso El Món, no hay rastro de contactos ni entre los tres mossos investigados, ni entre ellos y los teléfonos vinculados al presidente en el exilio, ningún movimiento más que la breve llamada entre dos de los agentes entre las 00.00 horas del 29 de julio y las 23.59.59 del 9 de agosto.
El informe admite que se han analizado hasta ocho terminales telefónicos, líneas asociadas a familiares de los tres investigados y números de teléfono que «constan en datos policiales” como parte del entorno de Puigdemont. También se han rastreado las líneas que solicitaron a las operadoras de telefonía porque constan a nombre del líder de Junts per Catalunya. El resultado, según firman los dos instructores a cargo de la Unidad de Anticorrupción Policial, los TAP 276 y 255, es que «no se puede constatar ninguna llamada» relacionada con Carles Puigdemont, y que solo hay una llamada de 55 segundos entre dos de los mossos investigados.

Entrega de los códigos
Los mossos encargados de la investigación hacen constar que los tres policías imputados entregaron voluntariamente las claves pin de sus dispositivos, las tarjetas SIM de otras líneas que habían llevado a los aparatos así como las contraseñas de aplicaciones de mensajería como WhatsApp. De hecho, los Mossos han tenido al alcance toda la información personal de los investigados y de su entorno familiar. La intención de la búsqueda era encontrar contactos cruzados entre los tres policías y, además, contactos con el equipo y entorno de Puigdemont. No han conseguido ninguno de los dos objetivos.
Una conclusión que admiten con toda franqueza, a pesar del detalladísimo análisis de las comunicaciones. Así, aseguran a la instructora que «después de realizar la preceptiva petición a las principales compañías operadoras en relación a la posible titularidad de los teléfonos vinculados al presidente Carles Puigdemont durante el periodo comprendido entre el 8 de julio y el 9 de agosto de 2024», y consultando además «los posibles teléfonos que constaban en la base de datos policial», se pusieron en relación con los terminales de los tres investigados «sin que se pudiera constatar ninguna llamada vinculada directamente al señor Carles Puigdemont».




