Tras meses de investigación, y una larga lista de escuchas telefónicas, el titular de la Plaza 1 de la Sección de Instrucción del Tribunal Central de Instancia, Francisco de Jorge, ha decidido procesar al excapo de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional (UDEF) en la Brigada de Madrid Óscar Sánchez Gil, alias “El Anodino”, por delitos de tráfico de drogas, blanqueo de capitales, soborno y revelación de secretos. En un largo auto, el magistrado incluye como procesadas a tres personas más, entre ellas su pareja, así como a cinco sociedades que supuestamente utilizaba para el blanqueo.
Según la resolución, la cantidad de indicios recogidos justifica la decisión. Sobre todo, de la grabación de las conversaciones telefónicas interceptadas, las vigilancias que se han llevado a cabo y los informes policiales. En especial, un atestado marco del 4 de noviembre de 2024 y uno de diciembre de 2025 que reforzarían las sospechas contra el inspector. Además, los dispositivos informáticos han servido para terminar de perfilar el escrito de procesamiento. El juez también informa que muy pronto se llevará a cabo la indagatoria con los procesados y solicita que comparezcan con abogado.

Desde el pasado noviembre
El juez ya decretó su prisión provisional por la cantidad de dinero que habían encontrado en las paredes de su casa. Una prisión que ha sido ratificada por la sala penal de la Audiencia Nacional cuando la defensa del inspector interpuso los recursos. Aun así, el abogado del inspector lamentaba que no había tenido acceso a toda la causa y, por tanto, defendía que se le habían vulnerado los derechos fundamentales y sus garantías procesales de defensa.
El caso comenzó con la investigación de una de las empresas también encausadas y que tenían un nexo con el policía. Pero un hallazgo por parte de la Udyco -la brigada central de estupefacientes- de 13 toneladas de cocaína ocultas entre plátanos en un barco procedente de Ecuador y que fue intervenido en el Puerto de Algeciras (Cádiz), abrió la puerta a uno de los peores escándalos de la policía española. La gran unidad de investigación de la corrupción dirigida por un supuesto corrupto.

