El gobierno español ha acelerado el nuevo modelo de financiación, que es «inminente», según ha dicho el Gobierno de Salvador Illa, y se terminará de pulir este jueves en la reunión que tendrán Pedro Sánchez y el líder de ERC, Oriol Junqueras, en la Moncloa. El acuerdo entre socialistas y republicanos deberá ser validado por el resto de fuerzas en el Congreso, una misión altamente complicada ante la negativa del PP y Vox y también de Junts, que ya ha avisado que no avalará ninguna propuesta que se aleje del concierto económico para Cataluña.

En todo caso, desde el ejecutivo español apuntan a la Agència Catalana de Notícies que la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, presentará el nuevo modelo el viernes en una rueda de prensa y que convocará el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), el órgano que reúne a los consejeros del ramo de todas las comunidades autónomas, antes de acabar el mes de enero. 

La presentación servirá para concretar los detalles de un modelo que, en Cataluña, a estas alturas, solo cuenta con el apoyo del PSC, ERC y Comuns. Fuentes de los dos partidos principales que han negociado el acuerdo apuntan a diferentes medios que Cataluña obtendrá alrededor de 5.000 millones de euros extra y que también beneficiará al resto de territorios del Estado. Públicamente, el ejecutivo español se ha limitado a decir que la nueva financiación “dará recursos a todas las comunidades”. 

Junts se agarra a esta situación para defender lo que consideran “café para todos”. En la rueda de prensa de este jueves por la mañana, la portavoz Mònica Sales ha recordado que “ERC ha defendido y ha votado con nosotros el concierto económico como única opción a negociar con el gobierno español” y ha remarcado que “el poder o lo tiene Cataluña o lo tiene España”. A pesar de todo, los socialistas no dan por perdido un acuerdo con Junts. 

El presidente de ERC, Oriol Junqueras, en una intervención en el Consejo Nacional / ACN

Oposición de las comunidades autónomas

Una vez presentado, el nuevo modelo de financiación saltará al CPFF; un trámite, porque el gobierno de Pedro Sánchez tiene mayoría suficiente para aprobar votaciones, pero que topará con la oposición frontal de las comunidades españolas lideradas por el PP. A pesar de tener ingresos y déficits con el Estado diferente, los barones populares han hecho piña todo este tiempo para señalar un acuerdo presupuestario que ven “al dictado” de los partidos independentistas. 

Una de las figuras más críticas con el nuevo modelo es el presidente andaluz, Juanma Moreno, que este año se enfrentará a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en las urnas. Sánchez ubicará a uno de sus pesos pesados en Andalucía para competirle la comunidad al PP, un aspecto que ha generado tensiones con las formaciones independentistas, que durante todo el proceso negociador han criticado a Montero por rebajar las pretensiones del acuerdo por miedo al proceso electoral.

Más allá de los dirigentes populares, algunos barones socialistas también se han revuelto en contra del modelo de financiación, con el siempre vehemente Emiliano García-Page, presidente de Castilla-La Mancha a la cabeza.

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