El PSC se ha aliado con PP y Vox en el Parlament de Catalunya para tumbar un punto de la moción de Esquerra Republicana sobre sanidad que exigía al Ministerio de Sanidad eliminar el distrito universitario único a nivel del Estado español para repartir las plazas universitarias o, en su defecto, exigir la reserva del 70% de plazas para estudiantes de institutos catalanes, como pide el Consejo de Colegios de Médicos de Cataluña, para facilitar el acceso a la formación universitaria de los estudiantes catalanes. La propuesta no ha salido adelante por un voto: 68 votos en contra (PSC-Units, PPC y Vox) y 67 votos a favor (Junts, ERC, Comuns, CUP-DT y AC).

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ha debatido este jueves una moción de Junts que, entre otras cosas, planteaba dar apoyo a la proposición de ley para el establecimiento de un distrito universitario propio en Cataluña, presentada por Junts al Congreso el pasado 24 de febrero de 2026, y exigir el B2 de catalán a los sanitarios un año después de comenzar a trabajar. La primera de las propuestas ha caído con el voto en contra del PSC, y la segunda se ha aprobado con la abstención de los socialistas.

El diputado de Junts Jordi Fàbrega ha defendido que es necesario acabar con el distrito universitario único, para «permitir formar y retener médicos en Cataluña» y ha subrayado que es necesario recuperar lo que teníamos en el 2000, ya que su desaparición ha condenado a los jóvenes estudiantes catalanes «a no ser médicos» y también ha condenado a nuestro sistema sanitario «a no tener médicos». «Tenemos la oportunidad con la proposición de ley que ha registrado Junts per Catalunya en el Congreso, que también incluye el traspaso para la homologación de los médicos extracomunitarios. Este es el camino», ha indicado, pero la diputada de los socialistas catalanes Sara Jaurrieta ha dejado claro que su partido no está de acuerdo en «eliminar el distrito universitario único» estatal y por eso han votado en contra. «Pensamos que disponer de los mejores profesionales siempre es una garantía de buena atención», ha añadido.

La segunda ha salido adelante, pero con la abstención del PSC. Así, la cámara catalana ha pedido al Gobierno garantizar que todos los profesionales del sistema sanitario catalán acrediten un certificado B2 de catalán un año después de comenzar a trabajar y un C1 al cabo de dos años. El punto de la moción de Junts ha recibido el apoyo de Esquerra, CUP y Aliança Catalana, mientras que PP y Vox han votado en contra. Por su parte, PSC y Comuns se han abstenido de apoyar la medida. El texto, además de este requisito, también establece que el ejecutivo de Salvador Illa deberá garantizar el cumplimiento de «toda la legislación vigente que garantiza los derechos lingüísticos en Cataluña y de las obligaciones de los Planes Lingüísticos de los centros del SISCAT». En este caso, Jaurrieta ha justificado la abstención porque «hay un Pacto Nacional por la Lengua y esta es la mejor herramienta para desplegar el catalán».

El diputado de Junts Jordi Fàbrega / ACN
El diputado de Junts Jordi Fàbrega / ACN

El Parlament pide suprimir la obligación de jornadas de 24 horas para médicos

Por otro lado, el Parlament ha reclamado al Gobierno que suprima la obligación de realizar jornadas de 24 horas para los médicos y facultativos catalanes y que establezca «de manera inmediata» una negociación sobre las reivindicaciones que han llevado a la convocatoria de huelga en sanidad. Otro punto de la misma iniciativa que también ha prosperado reclama ampliar las medidas del Plan de mejora de accesibilidad a la atención sanitaria, triplicando el presupuesto asignado, para disminuir las listas de espera. Al mismo tiempo, el pleno ha pedido a la Generalitat «garantizar la implementación de las medidas orientadas a reducir las listas de espera y reforzar la capacidad resolutiva del sistema hospitalario». También ha prosperado un punto que pide al Gobierno que inste al Gobierno a retirar el Anteproyecto de ley de gestión pública e integridad del Sistema Nacional de Salud por suponer «un ataque al modelo de salud catalán».

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El PSC rechaza el distrito universitario catalán y se abstiene sobre el B2 de catalán

El PSC rechaza distrito universitario propio y se abstiene sobre B2 de catalán

El Parlament de Catalunya ha debatido este jueves una moción de Junts que, entre otras cosas, planteaba dar apoyo a la proposición de ley para el establecimiento de un distrito universitario propio en Cataluña, presentada por Junts al Congreso el pasado 24 de febrero de 2026, y exigir el B2 de catalán a los sanitarios un año después de comenzar a trabajar. La primera de las propuestas ha caído con el voto en contra del PSC, y la segunda se ha aprobado con la abstención de los socialistas.

El diputado de Junts Jordi Fàbrega ha defendido que es necesario acabar con el distrito universitario único, para «permitir formar y retener médicos en Cataluña» y ha subrayado que es necesario recuperar lo que teníamos en el 2000, ya que su desaparición ha condenado a los jóvenes estudiantes catalanes «a no ser médicos» y también ha condenado a nuestro sistema sanitario «a no tener médicos». «Tenemos la oportunidad con la proposición de ley que ha registrado Junts per Catalunya en el Congreso, que también incluye el traspaso para la homologación de los médicos extracomunitarios. Este es el camino», ha indicado, pero la diputada de los socialistas catalanes Sara Jaurrieta ha dejado claro que su partido no está de acuerdo en «eliminar el distrito universitario único» estatal y por eso han votado en contra. «Pensamos que disponer de los mejores profesionales siempre es una garantía de buena atención», ha añadido.

La segunda ha salido adelante, pero con la abstención del PSC. Así, la cámara catalana ha pedido al Gobierno garantizar que todos los profesionales del sistema sanitario catalán acrediten un certificado B2 de catalán un año después de comenzar a trabajar y un C1 al cabo de dos años. El punto de la moción de Junts ha recibido el apoyo de Esquerra, CUP y Aliança Catalana, mientras que PP y Vox han votado en contra. Por su parte, PSC y Comuns se han abstenido de apoyar la medida. El texto, además de este requisito, también establece que el ejecutivo de Salvador Illa deberá garantizar el cumplimiento de «toda la legislación vigente que garantiza los derechos lingüísticos en Cataluña y de las obligaciones de los Planes Lingüísticos de los centros del SISCAT». En este caso, Jaurrieta ha justificado la abstención porque «hay un Pacto Nacional por la Lengua y esta es la mejor herramienta para desplegar el catalán».

El diputado de Junts Jordi Fàbrega / ACN
El diputado de Junts Jordi Fàbrega / ACN

El Parlament pide suprimir la obligación de jornadas de 24 horas para médicos

Por otro lado, el Parlament ha reclamado al Gobierno que suprima la obligación de realizar jornadas de 24 horas para los médicos y facultativos catalanes y que establezca «de manera inmediata» una negociación sobre las reivindicaciones que han llevado a la convocatoria de huelga en sanidad. Otro punto de la misma iniciativa que también ha prosperado reclama ampliar las medidas del Plan de mejora de accesibilidad a la atención sanitaria, triplicando el presupuesto asignado, para disminuir las listas de espera. Al mismo tiempo, el pleno ha pedido a la Generalitat «garantizar la implementación de las medidas orientadas a reducir las listas de espera y reforzar la capacidad resolutiva del sistema hospitalario». También ha prosperado un punto que pide al Gobierno que inste al Gobierno a retirar el Anteproyecto de ley de gestión pública e integridad del Sistema Nacional de Salud por suponer «un ataque al modelo de salud catalán».

La diputada de los socialistas catalanes Sara Jaurrieta ha sido la encargada de defender la posición de su grupo durante el debate de la moción y ha manifestado que «no estamos de acuerdo –lo hemos podido comentar en otras sesiones– en la de eliminar el distrito único para todo el territorio». «Pensamos nosotros que esto se debe analizar bien», ha alegado Jaurrieta para defender el voto en contra, y ha defendido que el actual sistema permite «disponer de un sistema sanitario con los mejores profesionales». «Es lo que tiene elegir en un territorio mucho más amplio», ha añadido, y ha dicho que, «al final, lo que queremos son los profesionales mejores, los más brillantes, y cuantos más podamos elegir, mejor».

Esta, sin embargo, no es la primera vez que los socialistas votan en contra de esta medida. Ya lo hicieron con una moción similar que presentó la CUP el pasado mes de marzo. Entonces, la diputada socialista dijo que ellos no están de acuerdo en eliminar el distrito universitario único porque consideran que «es una riqueza disponer del sistema sanitario catalán con los mejores profesionales vengan de donde vengan, porque cuando uno está enfermo lo que quiere es ser atendido por los mejores profesionales».

La diputada del PSC Sara Jaurrieta / Parlament de Catalunya / Lali Puig

El Parlament pide el traspaso del MIR en un plazo de dos años

En cambio, sí ha salido adelante un punto de la moción de los republicanos que solicita el traspaso de la competencia sobre la formación sanitaria especializada (FSE). Es decir, de los MIR. El texto, que se ha aprobado con 108 votos a favor (PSC-Units, Junts, ERC, Comuns, CUP-DT y AC) y 26 votos
en contra (PPC y Vox), pide al Ministerio de Sanidad el traspaso de las competencias en «un plazo máximo de dos años, incluyendo la acreditación y la evaluación de centros y unidades docentes, la determinación de la oferta anual de plazas en Cataluña, la gestión integral de los residentes, así como la participación directa y vinculante en el desarrollo, gestión y evaluación de la prueba de acceso y la elaboración de los programas oficiales de especialidades».

Además, el texto estipula que, mientras esto no sea una realidad, se deberá requerir al Ministerio de Sanidad que, en la ordenación anual que regula la oferta de plazas y el procedimiento selectivo de acceso a la FSE, «se incorpore el conocimiento acreditado de la lengua catalana dentro de las competencias comunicativas que se exigen a todos los y las aspirantes, como garantía del respeto a los derechos lingüísticos de las personas atendidas y de la equidad en el acceso a una atención sanitaria de calidad». Por otro lado, el Parlament ha pedido al Gobierno que garantice que todos los profesionales del sistema sanitario catalán acrediten un certificado de B2 de catalán un año después de comenzar a trabajar, y un C1 al cabo de dos años. En la misma línea, ha prosperado también la petición a la Generalitat para que, de manera inmediata, implemente medidas para garantizar el uso, la promoción y la normalización de la lengua catalana en todo el sistema de salud, en aplicación del Pacto Nacional por la Lengua.

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