Pep Fort Padró ha muerto este viernes a los 65 años después de una vida de lucha política y de doce años de batallar contra un cáncer de páncreas. Presidente del colectivo Donec Perficiam, fundado por los siete secretarios nacionales de la ANC que dimitieron en noviembre de 2020, y secretario general de Acord per la Independència, Fort era un independentista unilateralista que en los últimos años se había vuelto muy crítico con los partidos y entidades por lo que consideraba falta de capacidad de reacción. Del mismo modo que había dejado el Secretariado Nacional de la Asamblea, donde había sido coordinador de la Comisión de Estrategia y Discurso y de la Comisión de Gestión Económica y Administrativa, dos años después, en enero de 2023, se dio de baja como socio del Consell de la República, alegando inacción. A pesar de la contundencia de sus posicionamientos, no estaba peleado con nadie y había dejado un buen recuerdo en las entidades donde había estado. De hecho, fue la misma ANC la que anunció ayer su muerte en un tuit de pésame.
⬛️⬜️ Lamentem la mort de @pepfort, membre del Secretariat Nacional de l'Assemblea del 2018 al 2020, on va ser coordinador de la Comissió d'Estratègia i Discurs (CED) i de la Comissió de Gestió Econòmica i Administrativa (CGEA). pic.twitter.com/ODROtm8drH
— Assemblea Nacional Catalana (@assemblea) June 7, 2024
Empresario del sector del pescado –había empezado trabajando en Mercabarna y después había fundado una empresa de importación de pescado–, había llegado a la ANC desde la territorial del Vallès Oriental, a la cual pertenecía como vecino de Cànoves i Samalús. Su amigo y compañero en Donec Perficiam Jordi Roset, ex secretario nacional de la ANC como él y también miembro de Acord per la Independència, lo recuerda como «un gran luchador». «Ha muerto luchando, contra el cáncer y por la independencia. La enfermedad la afrontó siempre con unos ánimos difíciles de ver. De hecho, en el Hospital Vall d’Hebron le decían que era la persona de Europa que había vivido más tiempo sin páncreas. Y políticamente, ahora hacía un mes que estaba en el hospital, pero en abril todavía había asistido a reuniones», rememora Roset.
«No he venido aquí a hacer amigos, he venido a hacer la independencia»
De carácter fuerte y partidario de hablar en plata, hacía años que estaba «decepcionado de los partidos independentistas, después de haberlos votado a todos en un momento u otro». Era un gran defensor de la propuesta de impulsar una candidatura alternativa a la de los partidos para entrar en las instituciones, uno de los objetivos de Acord per la Independència, entidad que habría estado de acuerdo en fusionar su proyecto con la lista cívica de la ANC si hubiera salido adelante. Expresaba sus opiniones por múltiples canales, incluidos algunos artículos que había escrito en El Món.
«Nunca era maleducado y nunca había dejado de hablar con nadie, pero decía lo que pensaba a todo el mundo, incluidos los políticos. Y era muy conocida una frase suya que al principio hacía impresión, pero cuando lo conocías lo hacía entrañable. Cuando consideraba que en las reuniones eternas que hacemos los independentistas nos alargábamos o nos desviábamos del tema, soltaba ‘yo no he venido aquí a hacer amigos, he venido a hacer la independencia'», explica Roset. «Creo que por sus circunstancias de salud, tenía más prisa que el resto, porque sabía que cada día que vivía era de regalo», añade.
El velatorio por Pep Fort es este sábado, durante todo el día, en el tanatorio de Granollers y la ceremonia de despedida, mañana a las 12 horas, en el mismo tanatorio.

