Quedan nueve días para la celebración del debate de totalidad del proyecto de presupuestos, que se celebrará el próximo día 20 en el Parlamento, y la presión sobre ERC crece, con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, al frente de la batalla. A pesar de que afirme que no le gusta presionar, ni tampoco que lo presionen, Illa no deja pasar ninguna oportunidad de pedir públicamente a Esquerra Republicana, de una manera u otra, que acceda a negociar y llegar a un acuerdo para que las cuentas salgan adelante. La sesión de control en el Parlamento, el acto en memoria del 150.º aniversario del nacimiento de Josep Irla o el acuerdo entre Educación y los sindicatos CCOO y UGT. Cualquier intervención del presidente, independientemente del tema central del acto, acaba con referencias a los republicanos, hasta el punto de recordar actuaciones pasadas con un único objetivo: arrastrar a ERC a abrirse a un acuerdo por los presupuestos que deje al margen el IRPF. El Gobierno, de hecho, ya ha descartado que haya avances, en los días que hay de margen, sobre la principal reivindicación de los republicanos.
Illa ha elevado la apuesta este martes y ha jugado una nueva carta durante la sesión de control en el Parlamento. El presidente de la Generalitat ha recordado abiertamente a Esquerra Republicana que él y su grupo apoyaron las cuentas de Pere Aragonès en el año 2023, después de que se rompiera el ejecutivo de coalición con Junts per Catalunya. «No pido nada que yo no haya hecho en el pasado» ha defendido, y ha subrayado que su partido, con un resultado electoral superior en votos al de ERC «apoyó los presupuestos [del 2023], pensando en el bien del país». Este intento se ha producido menos de 24 horas después de que Illa coincidiera con el presidente de ERC, Oriol Junqueras, en el acto inaugural del Año Irla, que conmemora el 150.º aniversario del nacimiento de quien fue presidente de la Generalitat, en el exilio, de 1940 a 1954. Illa, que cerró el acto, volvió a apelar a la conciencia de los republicanos: «Cada tiempo reclama su ambición y su responsabilidad, hay que ejercerlas con plena consciencia. Siendo conscientes de las necesidades que el presente reclama y siendo conscientes de la consecuencia para el futuro». Asimismo, hizo referencia a la «unidad», una palabra que según él significa «sentido de país, sentido del deber y sentido de la responsabilidad».
El presidente de la Generalitat tampoco dejó pasar la oportunidad de presionar a Esquerra Republicana y, apeló a la «responsabilidad colectiva», en la firma del Acuerdo de País por la Educación con CCOO y UGT. Allí advirtió que los avances recogidos en el documento, que no han firmado el sindicato mayoritario USTEC ni La Intersindical, requieren nuevos recursos para poder aplicarse. «Necesitan una marcha más que tiene nombre y apellido: se llama presupuestos de la Generalitat de Catalunya para este año 2026», subrayó. Añadió que espera que las cuentas se aprueben «cuanto antes», e insistió en que el país «no puede permitirse el lujo de vivir instalado en una prórroga permanente». «No puede afrontar los retos de 2026 con el presupuesto del año 2023», dijo recordando que el proyecto del ejecutivo destina 9.000 millones de euros a Educación.

Illa apela constantemente a la «responsabilidad» y «sentido de país» de ERC
Desde principio de semana, Illa ha evidenciado que ha intensificado una presión sobre los republicanos que ya se hizo evidente la semana pasada, con la «responsabilidad» y el «sentido de país» como dos conceptos centrales en su discurso. En el marco de la reunión extraordinaria del Consejo del Diálogo Social de Catalunya, que se celebró el sábado en Palau para tratar con agentes sociales y económicos la situación generada por el conflicto en Oriente Medio, Illa reclamó a ERC «responsabilidad» y «sentido de país» para aprobar las cuentas, más aún cuando hay un escenario «de inestabilidad global». Además, dejó caer que él no será el único responsable si, finalmente, no hay presupuestos en Catalunya. «La responsabilidad de dotar a Catalunya de recursos es compartida», dijo, y reclamó «confianza, responsabilidad y sentido del deber y de país».
El acto del viernes en el edificio del Banco de España en Barcelona en el marco de la compra por parte del ejecutivo de la mitad de las plantas del inmueble también tuvo la píldora destinada a presionar a ERC. Allí mantuvo la «mano tendida» a ERC para negociar los presupuestos, pero también quiso remarcar que tiene el «compromiso firme» de aprobarlos. Para presionar empujar a los republicanos hacia el acuerdo, aseguró que agentes económicos, sociales, científicos y universitarios le han trasladado que Catalunya necesita «estabilidad» y «recursos». Estas palabras se producían al día siguiente de un encuentro con rectores de las universidades. Allí Illa ya pidió «responsabilidad» a ERC y dijo que«cada uno debe «cumplir con su deber», como ha hecho el Gobierno presentando las cuentas «que el país necesita». «Tenemos claro que, si todos ponen a Catalunya por delante, actúan con responsabilidad y, por lo que realmente importa, lo conseguiremos», manifestó.
La presión de Illa cae en saco roto y no hace efecto en ERC
A pesar de la presión continuada de Illa, y la que ejercen también los Comuns, ERC se mantiene firme en su posición e insiste en lo que ha dicho desde que Junqueras se reunió con Pedro Sánchez en la Moncloa el pasado 21 de febrero: si no hay un compromiso firme del gobierno español con el IRPF, no habrá negociación de los presupuestos. Desde entonces el discurso de ERC no ha cambiado y, además, registraron una enmienda a la totalidad en el Parlamento contra el proyecto de presupuestos del Gobierno. Los de Junqueras no han cerrado la puerta a la negociación ni a retirar la enmienda, pero siempre han puesto como condición que haya concreciones con el IRPF. Al mismo tiempo, los republicanos rechazan la presión que ejerce el Gobierno con Salvador Illa como protagonista en la última semana. «No nos presionen con los calendarios. Presentar propuestas sin tener los votos garantizados, presidente, no es el camino. El camino es cumplir con lo que se ha acordado», le ha espetado el presidente del grupo parlamentario de ERC. Este sábado, se celebran los 95 años del nacimiento de ERC con un acto en la estación del Norte de Barcelona, que contará con la intervención de su presidente, Oriol Junqueras. Y debe decidir qué mensaje emite en un contexto con tanta carga simbólica.

