La polémica por el uso del catalán durante la visita del papa a Cataluña, que comienza el martes y se prolongará hasta el jueves, continúa resonando. Después de que la diputada de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, reivindicara la lengua catalana en el saludo al papa y le dijera que usarla «es un acto de respeto», tanto ERC como Junts han criticado la postura del presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el Gobierno en este asunto. Ambos partidos también han criticado al Arzobispado de Barcelona por el mismo motivo.

La secretaria general de ERC y candidata a la alcaldía de Barcelona, Elisenda Alamany, ha calificado de «desidia» el papel del ejecutivo catalán. Alamany también ha criticado al Arzobispado de Barcelona por no haber estado a la altura con el catalán en la visita del papa. La dirigente republicana ha valorado como una «desconsideración inicial» del Arzobispado no haber trasladado al papa «qué es Cataluña» y ha reprochado al Gobierno que, sin la presión de ERC, no habría considerado el catalán «una cuestión tan importante y relevante».
Alamany ha asegurado que el presidente de ERC, Oriol Junqueras, envió una carta al Arzobispado para reclamar la integración del catalán en los discursos del pontífice. Según Alamany, los republicanos han presionado “en todas partes” donde tienen fuerza para que el catalán esté presente en la visita.

Junts acusa al Arzobispado de «menospreciar» la lengua catalana
Las críticas al Gobierno también le han llegado desde Junts. El diputado y vicepresidente del partido, Josep Rius, ha valorado de «triste papel subsidiario» la postura del ejecutivo de Illa. Según Rius, la Generalitat no ha «desplegado su capacidad política ni diplomática ante el Vaticano para hacer que el Papa use el catalán». De la misma manera, Rius ha denunciado al arzobispo Joan Josep Omella por no haber hecho una «defensa clara» del uso del catalán en la visita del pontífice. Rius ha acusado a Omella de «menospreciar» la lengua y la cultura catalana.
El papa llegará a Cataluña el martes por la mañana y se quedará en el país hasta el jueves por la mañana. Entre los actos previstos, hay una oración en el Estadio Olímpico Lluís Companys y visitas a la parroquia de Sant Agustí del Raval y a la abadía de Montserrat. El acto central será el miércoles por la tarde en la Sagrada Familia, en el cual el Santo Padre celebrará una eucaristía y bendecirá la torre de Jesús, que se inaugurará coincidiendo con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí.

