Jordi Basté ha conseguido una entrevista muy sincera y emotiva de Nina, que se ha abierto en canal sobre episodios de su vida que pocas veces había contado en público. Lo más impactante tiene que ver con la infancia, unos primeros años de vida marcados por la falta de una figura paterna. Y es que, por primera vez, ha confesado que su padre biológico las abandonó cuando la madre estaba embarazada de ella: «No lo he ido contando y no porque me esconda, pero es verdad que mi padre biológico se fue cuando mi madre estaba embarazada de mí… Sí, se largó y mi madre se quedó con dos hijas y una en camino en la barriga. Ha sido una superviviente y una fuerza de la naturaleza«.

Cuando Nina tenía 11 años, la madre rehizo su vida con un pescador de Lloret a quien ella ha considerado su padre: «Nunca le llamé padre, pero para mí lo es y llevo su apellido y no el de mi padre biológico«. Cuando la cantante cumplió los 15 años, comenzó a cambiarse el nombre y a ponerse su apellido en todas partes: «En aquel momento, decidí iniciar los trámites para cambiármelo oficialmente, lo cual no era nada fácil en ese momento. Necesitaba la renuncia de mi padre biológico, la cual conseguí, y también la aprobación de una de mis hermanas. Tardé dos años, pero lo logré«. Ella nació sin su padre, pero dice que «nunca» ha echado de menos esa figura porque tuvo una infancia «maravillosa«.

Nina habla de los inicios en Operación Triunfo, el programa que le cambiaría la vida

Nina comenzó a cantar desde muy pequeña, cuando iba a las rocas de la playa con la guitarra y lo daba todo cuando solo tenía 14 años, el momento en que lo daba todo con temas de Serrat y Lluis Llach. La descubrieron mientras actuaba en Lloret de Mar, su pueblo, un día en que le ofrecieron tocar con la Orquesta Costa Brava. Después haría de azafata en el Un, dos, tres y pasaría cinco años muy locos en Madrid: «Vivir en Madrid fue una lección, que te vea tantísima gente puede llegar a desencadenar en ti psicológicamente tantas cosas… tienes que trabajarlo y gestionarlo. He visto a más de uno que ha perdido la chaveta y es fácil, realmente, porque la fama es una ficción que alguien crea sobre ti y dura lo que dura. Esa época, para mí, fue dura porque no he tenido una carrera musical normal por todo lo que me pasó en ese momento«.

Después de aquellos años en televisión, conoció a Emilio Aragón padre, que sería el primero en confiar en ella para hacer teatro musical. Y, desde allí, recibiría la llamada que cambiaría su vida: «Toni Cruz me llamó y me preguntó si me veía con fuerzas de dirigir una academia de jóvenes talentos, que competirían en un concurso nuevo que quería llamar Operación Triunfo«. Él confió en ella y la jugada fue brutal: «No teníamos ni idea de hasta dónde llegaría este programa y fue maravilloso«.

Después de una primera reunión con el equipo que se convertiría en una masterclass sobre los pasos que debían seguir, ella se dio cuenta de que aquello podía llegar a ser un éxito. Todavía recuerda, después de la tercera gala, un momento en que un técnico dejó puesto el telediario y los concursantes -que tenían prohibido saber nada del exterior- supieron que más de cinco millones de personas habían visto la gala: «Tuve que correr a apagar la transmisión porque podían volverse locos«. De hecho, recuerda que terminaron poniéndole una habitación para ella porque llegaba a la academia muy temprano y no se iba de allí hasta que el último se iba a dormir.

Nina confessa que el pare les va abandonar quan la mare estava embarassada d'ella - La 2 Cat
Nina confessa que el pare les va abandonar quan la mare estava embarassada d’ella | La 2 Cat
La cantant s'obre en canal sobre els inicis en la professió - La 2 Cat
La cantant s’obre en canal sobre els inicis en la professió | La 2 Cat

¿Entre otras confesiones que ha hecho? Que estuvo «mucho tiempo» sin hablarse con su abuelo porque se enfadó mucho cuando se cortó el cabello: «Mi imagen siempre me ha marcado mucho, creía que era mucho más que una cabellera negra rizada y ahora me he dejado el cabello blanco también por eso».

Después de 42 años de carrera y mucha caña, porque cuidar la voz es muy sacrificado, ahora quiere descansar y dedicarse a regar las plantas, pasar la escoba y nadar: «No seré de aquellas artistas de 70 años que todavía cantan«.

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