Dani Rovira ha concedido una entrevista muy personal en la que, entre otras cosas, ha terminado confesando cómo ha sido realmente la relación que ha mantenido con sus padres. Su intervención en el programa de James Rhode ha sido muy interesante, sobre todo porque le ha dado alas para abrir una pequeña ventana a su intimidad cuando no suele hacerlo. El protagonista de Ocho apellidos vascos ha recordado algunos episodios de su infancia y, por tanto, de la vida con su familia.
No ha sido uno de esos famosos que hablan maravillas de sus padres en cada entrevista, pero sí sabíamos que había estado unido al padre. Fue en octubre del año pasado cuando tuvo que despedirse de él, una muerte que le afectó muchísimo. Ahora que lo ha recordado en esta entrevista, ha querido aplaudir todo lo que aprendió de él: “He heredado lo mejor de mi madre y de mi padre. De él tengo esta bondad, que era de esos que disfrutan mucho de la vida”.
El padre de Dani Rovira tuvo que trabajar mucho, ya que venía de unos orígenes muy humildes. Y no solo hace referencia al tema económico, sino que también ha aplaudido que hubiera trabajado mucho su inteligencia emocional cuando eso no lo suele hacer la gente de su generación: «Ha sido la persona que he conocido que, sin las herramientas y sin saberlo, tenía una mejor inteligencia emocional”.
¿Qué dice Dani Rovira sobre su madre? Relación complicada
¿Y sobre la madre? Ella no recibe tantos halagos en esta entrevista, aunque sí ha querido agradecerle públicamente que sea su espacio seguro, su “casa”. Y eso que la relación que ha mantenido ha tenido altibajos… Ahora están muy unidos, pero no siempre ha sido así: “He aprendido que mis padres son las personas que más quiero en este mundo, pero también he tenido que nacer de mí”.
“Ha sido un aprendizaje brutal de muchos años de terapia, pensar que mi madre es estupenda e increíble… pero que hemos tenido que arreglar muchas cosas”, explica. Con los años y la ayuda de la psicóloga habría entendido muchas de las decisiones que tomaba la madre, contra las que se rebelaba en su momento: “Con mi madre he ido haciendo las paces a lo largo de muchos años de terapia sin que ella lo sepa y está bien así”. “Ha sido una maestra durante muchos años sin saberlo y todavía continúa siéndolo”, reconoce.

El Dani Rovira nunca ha estado interesado en ser famoso, pero la fama le llegó de repente y ha tenido que acostumbrarse. Ahora bien, le ha costado: “Los primeros años lo pasé bastante mal. No sé ser famoso, no me gusta y tampoco valgo para esto”. Nunca lo vemos en las alfombras rojas, de hecho, unos photocalls de los que se escapa porque no quiere ser el centro de atención de ninguna manera.

