Ruth Lorenzo ha hecho un ejercicio de sinceridad muy fuerte en los últimos días, ya que no ha quedado contenta después de confesar que había tenido que robar comida debido a los graves problemas económicos que sufrió cuando vivía en Londres. Ahora, va aún más allá y revela que tampoco vivió una infancia muy fácil precisamente. Lo ha hecho durante su participación en Planeta Calleja, donde dejó sin palabras al presentador por la gravedad del testimonio que ofreció. Pocos fans deben saberlo, pero la artista creció en Estados Unidos y ha tenido una historia personal muy impactante.
Su madre se enamoró de quien sería «el amor de su vida», quien acabaría sabiendo después que tenía otra familia: «Cuando él supo que estaba embarazada, le pidió que abortara y llegó a convencerla. Mi madre estuvo a punto de hacerlo, de hecho». La mujer se subió a un tren que iba en dirección a Francia, donde sabía que podría interrumpir su gestación. Durante ese viaje, sin embargo, conoció a dos misioneros mormones que le dijeron que Dios quería decirle que la amaba y que no estaría sola: «En ese momento, se bajó del tren«.
Sería entonces cuando la mujer acabaría bautizándose, embarazada de Ruth: «Recibió las charlas de los misioneros y se bautizó». Habría sido en esa época que se habría trasladado a Utah, donde conoció al hombre al que ella considera su padre aunque no sea el biológico: «Yo crecí dentro de la iglesia mormona y lo considero mi padre, aunque con el tiempo se separaron». ¿Y cómo fue a parar a Estados Unidos? Un poco por casualidad, ya que su tía estaba casada con un americano y vivían allí en esa época: «Allí se encuentra la congregación mormona más grande del mundo y nos ayudaron mucho«.

Ruth Lorenzo tuvo que trabajar ilegalmente en Estados Unidos con solo 10 años
Esto no impide que ella fuera inmigrante ilegal en el país y que tuviera que trabajar ilegalmente como limpiadora del almacén de un restaurante con solo 10 años. Los fines de semana, además, limpiaba casas para poder pagar las clases de canto que recibía: «No era fácil«.
Lo que más le afecta de toda esta historia de sus primeros años de vida es que le reconozcan que, en ese momento, todos alrededor de la madre querían que abortara: «Era una vergüenza porque era una mujer soltera, claro. Y eso siempre me ha quedado dentro, una fuerza que me ha empujado a querer o intentar destacar y justificar el porqué estoy aquí«.
Nunca conoció a su padre biológico, pero dice que sabe que murió: «No me ha afectado nada su muerte, cero. Supongo que él tendrá su versión de la historia, que nunca conoceré… Así que no puedo tener rencor ni puedo tener nada hacia él porque no conozco una de las partes de la realidad».

Una historia poco conocida que habrá sorprendido mucho a sus seguidores.

