La boda de Felipe y Letizia fue uno de los acontecimientos del año. El príncipe se casaba con la periodista de TVE después de poco tiempo como novios, un enlace real que reunió a centenares de celebridades. Hoy, casi 19 años después, Pilar Eyre saca a la luz algunos detalles de aquel día desconocidos hasta ahora. Lo ha hecho en un video en su canal de YouTube que centra, precisamente, en analizar todo lo que no se ha dicho al respeto.

«La elección del traje de Letizia ya fue complicada, teniendo en cuenta que este fue el único aspecto que dejaron que eligiera ella. Quería participar en la organización de la boda, pero ni siquiera tuvo acceso a la lista de invitados porque desde Casa Real le dejaron claro que tenían un departamento que se encargaría de absolutamente todo. Le dijeron que se tenía que quedar
Uno de los detalles más curiosos es que desde la familia real pidieron al padre de Letizia que tendría que casarse con su pareja de la época: «Decían que no estaba bien visto que los padres de la futura reina estuvieran divorciados y viviendo en pecado con otra pareja. Se casaron, pero que lo estuvieran no benefició que ella pudiera ir a la boda. Le dijeron que era mejor que no acudiera a la boda porque protocolariamente no sabían cómo sentarlos. Vetada a esta pobre señora, lo que debía de molestar bastante a Letizia».
El abuelo y el padre de Letizia, a puñetazos la mañana de la boda
En la cena de la preboda, un fotógrafo consiguió unas cuántas imágenes que se publicaron en una revista en concreto. Se dijo que había sido Letizia quién las había filtrado porque era periodista, pero tiempo después Pilar Eyre se enteró que había sido Juan Carlos de Borbón quién las había pasado: «En esta cena, en el que estaban todos los invitados, el abuelo de Letizia se hizo el rey de la pista y empezó a pedir a las condesas y duquesas que bailaran con él. Todo el mundo lo encontraba muy divertido hasta que ella pidió a su primo que se lo llevara de allí. Toda la familia Ortiz fue hacia el hotel en el que estaban alojados».
Antes de salir hacia la iglesia, los padres de Letizia se encontraron en el restaurante del hotel y allí habría habido un enfrentamiento: «El abuelo materno de Letizia vio por primera vez al ex de su hija, quién la había abandonado, y parece que hubo una pelea entre ellos. El primo de Letizia explica que hubo, incluso, puñetazos. Al llegar a la Catedral, el ambiente ya estaría bastando tenso».
También había habido una mala experiencia en la familia del novio: «Recuerdo que la princesa Carolina de Mónaco desfiló sola por la alfombra porque su marido la noche anterior había ido a una discoteca, había bebido mucho y no había podido ir hasta la ceremonia porque estaba de resaca. La gente empezó a entrar a la iglesia y, en aquel momento, extrañó que el rey Juan Carlos entrara con su hermana y no con la madre de la novia como marca el protocolo. Se hicieron comentarios muy desagradables porque se dijo que el rey no quería entrar con una mujer que no tenía ningún título y, así, humillaron a Letizia de otro modo».

Pilar Eyre ha relatado cómo estaban los diferentes miembros aquel día: «Letizia tenía mala cara aquel día, cansada y con ojeras. Después supimos que iba medicada porque había tenido un resfriado muy fuerte. Felipe estaba como siempre, correcto e ilusionado. Juan Carlos tenía cara de enfadado, con una expresión malhumorada. Sofia tampoco tenía buena cara. En las crónicas de aquí se dijo que todo había estado perfecto y que todo el mundo estaba contento, todo muy edulcorado. En un diario italiano, sin embargo, escribieron una crónica escrita por una condesa que había sido una de las primeras amantes del emérito. Dijo que la madre de Letizia llevaba un sombrero que parecía un orinal, por ejemplo».

