El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha rechazado tajantemente convocar elecciones a corto plazo para Venezuela tras la intervención para secuestrar a su presidente, Nicolás Maduro. Tal como ya dejó claro después de capturar a Maduro, el líder de la Casa Blanca ha reiterado esta madrugada en una entrevista con la cadena NBC que él está al frente del gobierno venezolano tras la incursión. «Primero debemos arreglar el país. No se pueden celebrar elecciones. Es imposible que la gente pueda votar», ha afirmado el magnate republicano que, en respuesta a una de las preguntas, ha descartado convocar las urnas durante el próximo mes. «No, llevará un tiempo. Debemos cuidar el país hasta que se recupere», ha sentenciado con firmeza el magnate estadounidense.

La entrevista de Donald Trump se ha producido muy pocas horas después de que hasta ahora la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, jurara el cargo como presidenta en funciones. El dirigente estadounidense destaca que Rodríguez ha estado cooperando estrechamente con Washington desde el secuestro de Maduro del 3 de enero y apunta que, gracias a esta colaboración, la Casa Blanca ya estudia si suspenderle las sanciones que le habían impuesto. Por otro lado, Trump ha señalado al vicepresidente estadounidense, JD Vance, y a los secretarios de Estado, Marc Ros, y de Defensa, Pete Hegseth, así como a su asesor Stephen Miller, como partes destacadas de un grupo con «diferentes conocimientos» que supervisará el papel de Washington en Venezuela a partir de ahora. Con todo, sin embargo, ha contestado con un conciso «yo» a la pregunta de quién es el responsable último de la gestión estadounidense en el país del Caribe.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro / EP
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, en una imagen de archivo / Europa Press

Una guerra contra el narcotráfico

Durante la entrevista de esta madrugada, el presidente de los Estados Unidos ha vuelto a defender que su guerra no es contra Venezuela, sino contra el narcotráfico, motivo por el cual no descartan nuevas intervenciones. De hecho, el mismo Trump ha dicho que un ataque como el del tres de enero, pero esta vez contra Colombia, «suena bien». Justifica estas declaraciones defendiendo que Colombia está «muy enferma, gobernada por un hombre enfermo al que le gusta producir cocaína y venderla a los Estados Unidos». Unas declaraciones muy similares a las que esgrimía las semanas previas al ataque sobre Venezuela -y que aún repite a veces-, a pesar de que desde la captura de Nicolás Maduro, Trump ha hecho más referencias al petróleo durante sus últimos discursos. En esta misma entrevista con la cadena NBC, el magnate republicano ha asegurado que cree que la industria petrolera estadounidense podría poner «en marcha» operaciones de mayor magnitud a las desarrolladas actualmente en Venezuela en menos de 18 meses, aunque supondría «una enorme cantidad de dinero» que las empresas estadounidenses podrían recuperar por medio de sus ingresos o siendo «reembolsadas» por la misma administración Trump.

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