Los últimos cuatro días la expectación ha girado al rededor del misterio del submarino desaparecido que se dirigía a visitar los restos del Titanic. La cuenta atrás de oxígeno ha hecho que la gente perdiera el optimismo de rescatarlos sanos y salvos, una cuenta atrás que acercaba cada vez más al desenlace más trágico. Y así ha sido. Las cinco personas que navegaban a bordo del sumergible bautizado como Titán han perdido la vida. Hace poco más de una hora, la Guardia Costera de los Estados Unidos que se ha volcado durante estos días en la busca de los desaparecidos ha confirmado la muerte de los cinco pasajeros.
Antes de que las autoridades americanas confirmaran la muerte de los tripulantes, la empresa que organiza las travesías hasta el Titanic, OceanGate, anunciaba a través de un comunicado su defunción. «Ahora creemos que nuestro CEO Stockton Rush, Shahzada Dawood y su hijo Suleman Dawood, Hamish Harding y Paul-Henri Nargeolet, lamentablemente han perdido la vida. Estos hombres eran verdaderos exploradores que compartían un espíritu distintivo de aventura y una profunda pasión para explorar y proteger los océanos del mundo», explicaban. Pero, ¿qué han sido las causas de la muerte?
Qué ha causado la muerte de los tripulantes?
Esta tarde se han encontrado los primeros restos del Titán. Concretamente, eran se ha localizado “un marco de aterrizaje y una cubierta posterior” del sumergible. Todo hacía apuntar a una posible impulsión del submarino, motivo que hacía creer a los expertos que los pasajeros habrían muerto instantáneamente sin tener conciencia de los problemas del submarino. Pocos minutos después, la Guardia Costa de los Estados Unidos ha confirmado en una rueda de prensa que la embarcación ha implosionado.

Según apuntan los responsables del rescate fallido, la impulsión se debe a las condiciones extremas de presión atmosférica en las cuales navegaban. A pesar de que todavía no han podido determinar ni el momento ni el lugar exacto de la explosión, los expertos apuntan que el accidente habría tenido lugar a una profundidad de 3.300-3.500 metros, es decir, a pocos metros de los restos del Titanic (3.800 metros). Sus estimaciones son estas gracias a los hallazgos que han hecho los robots de investigación marina esta tarde.
Falta de seguridad
A pesar de que el coste para acceder a formar parte de esta investigación era de 250.000 euros por persona, el viaje no era seguro. Fuentes expertas recogidas por el ‘Periódico’ apuntan que el submarino de OceanGate no había superado las macetas de control que permitirían que inicias inmersiones de estas características. Según apunta, no estaba listo para adentrarse además de 2.000 metros. Unos indicios que parecen ser ciertos viendo el desenlace de esta fatídica exploración.


