Nicolas Sarkozy podría volver a entrar en prisión por el escándalo de los fondos de Muamar al Gadafi. La fiscalía francesa solicita para quien fue presidente del país galo entre 2007 y 2012 una pena de hasta siete años y la inhabilitación para ejercer cargos públicos durante cinco años por la supuesta financiación irregular de su campaña presidencial a través de dinero proveniente del régimen de Libia. Cabe recordar que el exmandatario ya fue condenado hace unos dos años a cinco años de prisión por los presuntos delitos de conspiración, corrupción y financiación ilegal de campaña electoral mientras era líder de la Unión por un Movimiento Popular (UMP). Tras pasar tres semanas recluido, Sarkozy salió en libertad vigilada bajo control judicial a la espera de la resolución de su recurso de apelación, cuyo juicio se celebra esta semana y cuya decisión final se conocerá el próximo 30 de noviembre.
En la sesión inicial de esta audiencia que ha tenido lugar este miércoles, el ministerio público ha decidido ampliar dos años más la condena solicitada contra el expresidente galo, además de solicitar el pago de una multa de 300.000 euros. Tal como se señala en el escrito de acusación, Sarkozy habría llegado a un «acuerdo» con Gadafi para recibir financiación encubierta a cambio de examinar la situación judicial de la mano derecha y cuñado del líder libio, Abdalá Senussi, quien había sido condenado a cadena perpetua por haber ordenado el atentado contra un avión de la aerolínea francesa UTA que causó la muerte de 170 personas en 1989. Gracias a estas maniobras, por las cuales el régimen libio habría transferido seis millones de euros a las cuentas de un intermediario, la financiación de las elecciones presidenciales se habría visto «contaminada».
«Nicolas Sarkozy es inocente, su elección no fue fraudulenta. Demostraremos su completa inocencia en 15 días, durante nuestros alegatos finales. No hubo dinero involucrado en su campaña. No había dinero libio en su patrimonio y con razón: Libia no financió la campaña electoral de Nicolas Sarkozy. No hubo enriquecimiento ilícito», señaló este miércoles el abogado Christophe Ingrain, que lleva la defensa del exmandatario.
Víctima de un «escándalo judicial»
Sarkozy acabó entrando en prisión el 21 de octubre del 2025, denunciando que estaba siendo víctima de un «escándalo judicial» que ha «humillado» a Francia. El antiguo dirigente conservador siempre ha negado cualquier irregularidad y ha denunciado una supuesta persecución política contra él a través de los tribunales. El expresidente se convirtió en el primer antiguo jefe de Estado que se sentaba físicamente en el banco de los acusados, ya que aunque en 2011 su antecesor en el Elíseo, Jacques Chirac, fue condenado a dos años por delitos cometidos durante su etapa como alcalde de París, nunca llegó a pisar los tribunales por motivos de salud.

