El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, continúa avanzando en su cruzada personal contra lo que llama «narcoterrorismo». Este domingo por la noche, la policía mexicana llevó a cabo una operación con la colaboración de las fuerzas estadounidenses que provocó la muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, alias El Mencho, considerado el jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), y otros seis miembros del grupo. Así lo ha confirmado la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en un mensaje a través de las redes sociales: «Los Estados Unidos proporcionaron apoyo en materia de inteligencia al Gobierno mexicano para ayudar en una operación en Tapalpa, Jalisco (México), en la cual fue eliminado El Mencho, un infame narcotraficante», afirma Leavitt, quien argumenta que EE.UU. ha apoyado la operación porque este cártel es uno de los principales proveedores de fentanilo en su país.
La operación policial contra la droga en Estados Unidos ha desencadenado una ola de disturbios en México. En concreto, se han quemado algunos vehículos de transporte público y se han cortado carreteras en los estados de Jalisco, Michoacán, Colima, Guerrero, Aguascalientes, Guanajuato, Nayarit, Zacatecas, Tamaulipas, Oaxaca, Veracruz, Puebla, Edomex y Baja California. El Gabinete de Seguridad mexicano, que agrupa a las secretarías de Defensa, Marina, Fiscalía, Guardia Nacional, Gobernación y Seguridad, ha informado de momento que «se están atendiendo los bloqueos que se registran en algunas zonas de Jalisco producto de operativos realizados por instituciones federales». De momento, ante la ola de disturbios, el gobernador de Jalisco, donde se ha producido la operación, ha decretado el código rojo en todo el estado y ha cerrado los servicios públicos para evitar víctimas mortales de la población civil en los enfrentamientos que se han desencadenado.

Un golpe fuerte contra la droga
La muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes supone un golpe fuerte contra el negocio de la droga en México, pero también en Estados Unidos. Oseguera era considerado como uno de los principales objetivos en la guerra contra la droga, ya que desde 2007 dirigía la CJNG, un grupo criminal nacido del paraguas del Cártel de Sinaloa, pero que al independizarse se convirtió en uno de los más importantes del país. Oseguera se convirtió en el capo más poderoso de México después de la captura de Joaquín Guzmán Loera, alias ‘El Chapo’, jefe del Cártel de Sinaloa, y el declive del Cártel de los Beltrán Leyva. Puso en marcha un modelo «corporativo», con presencia en todo México con franquicias que apoyaban a grupos locales. Durante los últimos veinte años no se habían visto imágenes suyas, ya que estaba obsesionado con su seguridad. De hecho, los Estados Unidos ofrecían una recompensa de 10 millones de euros por todas las personas que les facilitaran información, lo que lo convertía en el objetivo más buscado de la Casa Blanca.

