La Unión Europea ha hecho un llamado este lunes a las partes implicadas en el conflicto de Oriente Medio para que encuentren una salida negociada a la guerra. Concretamente, ha sido la Alta Representante de la UE para la Política Exterior, Kaja Kallas, quien se ha dirigido a Irán e Israel tras una nueva noche de escalada militar, y ha remarcado que la prioridad debe ser encontrar un alto el fuego y reabrir el estrecho de Ormuz. «Durante la noche hemos visto de nuevo una escalada. Creo que la región no necesita una escalada, sino que las partes se sienten a la mesa de negociación y encuentren un acuerdo», ha señalado Kallas en declaraciones a la prensa durante su llegada a la reunión informal de ministros de Defensa de la UE en Nicosia (Chipre).
En este sentido, la jefa de la diplomacia europea ha insistido en que la salida al conflicto debe ser diplomática. La política estonia ha subrayado que son Irán y Estados Unidos los responsables de encontrar una vía pacífica para desencallar la situación en Ormuz. Preguntada si la UE contempla esperar a un alto el fuego o contempla medidas adicionales de apoyo, ha argumentado que los estados miembros pueden contribuir una vez se logre el cese de las hostilidades, entre otras cosas con la escolta de barcos, una cuestión que será abordada este lunes por los ministros de Defensa de los veintisiete.

El margen de actuación de la UE
Establece como prioridad, sin embargo, que las partes lleguen a un punto que permita sellar el alto el fuego en la región. Kallas ha indicado que la UE está en contacto directo con ambas partes, la iraní y la israelí, por lo que ha apostado por detener la guerra, abrir el paso marítimo de Ormuz y aprovechar después el margen diplomático para abordar cuestiones más complejas, como la cuestión nuclear. La jefa de la diplomacia europea ha admitido que el margen de actuación de la UE es limitado en esta fase del conflicto.
Las declaraciones de la representante comunitaria han llegado después de una nueva escalada regional, con el ataque de Israel al sur de Beirut (Líbano) y que Irán ejecutara varios ataques como represalia contra Israel, en un intercambio de ataques que ha continuado durante la madrugada con nuevas operaciones israelíes contra objetivos militares en territorio iraní.
Además, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado que pedirá a su homólogo israelí, Benjamin Netanyahu, que se abstenga de responder a los ataques iraníes para apostar por el diálogo. Sin embargo, posteriormente ha recalcado que el mandatario israelí «no tendrá más remedio» que aceptar cualquier acuerdo alcanzado entre Washington y Teherán.
