El Foraster ha visitado, este lunes, uno de los municipios catalanes más turísticos. Con uno de los puentes más emblemáticos del país -o el que más, según una de sus vecinas-, Besalú ha recibido a Quim Masferrer con los brazos bien abiertos. Y queda claro que los telespectadores tenían ganas de recorrer este pueblo de calles empedradas, teniendo en cuenta que la emisión de TV3 ha sido líder con un buenísimo 24,5% de share.
La media de personas conectadas a la cadena pública ha sido superior respecto a la semana pasada, con 26.000 más, aunque hayan bajado casi una décima de cuota de pantalla. La segunda y tercera posición en el ranking, muy alejados con el 7,7% de El Hormiguero y el 6,4% de La Revuelta.
Pero es que esta entrega ha tenido de todo. En este capítulo, hemos visto a Quim Masferrer hablar inglés y emocionarse con dos historias personales de aquellas que hacen llorar. La primera, de un vecino que todavía habla con su esposa fallecida hace dos años porque es la única “medicina” que ha encontrado en un duelo que lo está haciendo sentir “muy solo”. ¿Y la otra? La entrenadora del equipo de fútbol femenino sénior del pueblo, una chica a quien le diagnosticaron un cáncer de pulmón -en teoría letal- con solo 25 años.

El Foraster emociona en una entrega muy bonita en Besalú
Quim Masferrer ha gustado mucho en esta entrega, ya que se ha encontrado con vecinos de historias muy potentes. También ha habido momentos de risa, como el momento en que una alcachofa ha entrevistado al presentador, cuando ha descubierto la risa contagiosa de la cocinera de la escuela, cuando se ha encontrado un grupo de luchadores medievales o cuando se ha puesto a hablar en inglés mientras cruzaba el puente de Besalú. A su alrededor, solo había extranjeros: se ha encontrado con gente de Canadá, de los Estados Unidos, de Brasil… Muchos se han quejado de que el pueblo recibe una bestialidad de turistas, unas 100.000 personas al año según los datos que le ha dado una de las trabajadoras de la oficina de Turismo. Entre la gente con la que ha hablado el presentador? Un vecino que ha llegado a pedir que «derrumben» el puente para evitar la masificación.

Y de aquí, a emocionarse con dos historias muy potentes. Como decíamos, la más bonita la ha protagonizado un hombre que cuida del huerto cada mañana para distraerse, ya que está sufriendo mucho desde que murió su esposa hace un par de años. Ahora se siente muy solo, lamenta, sobre todo porque la perdió muy rápidamente: «Le diagnosticaron un cáncer de cerebro y, dos meses después, murió». Todavía habla con ella en casa, donde le pregunta si cree que hace bien las cosas o si debería haber comprado otro tomate: «El silencio no me responde, pero es mi medicina. Si hablo con ella me parece que respiro mejor«, ha dicho dejando a los telespectadores con un nudo en la garganta.
Cuando Quim Masferrer ha ido al campo de fútbol del pueblo, ha conocido a las jugadoras del equipo sénior de Besalú. Todas son mayores de 40 años y son madres, un perfil que no suele encontrarse. Cuando ha hablado con la entrenadora, ha descubierto a una luchadora a la que le habían dicho que moriría con solo 25 años y, afortunadamente, no ha sido así: «Tenía 25 años cuando los médicos me dijeron que me tendrían que dar una quimioterapia paliativa, ya que no había ningún caso en el mundo con eso y que era imposible que sobreviviera. Yo no perdí la esperanza y me salvó que nunca llegué a creer que no hubiera cura». Un médico del Trueta le cambió la medicación, la sometió a una quimioterapia y radioterapia muy fuerte y llegó a adelgazar 40 kg. Después de quitarle un pulmón, la salvó: «La vida es un regalo, ahora tengo una hija«.

