Ariadna Oltra (Barcelona, 1979) publica Una casa sin diarios (La Campana). La presentadora y directora de Matins de TV3 invita a la reflexión en unas páginas que combinan crónicas costumbristas y recuerdos de la memoria familiar. El periodismo atraviesa un momento de transformación y ella, desde dentro de un medio de comunicación tradicional, valora por qué nos cuesta tanto estar bien informados en el momento en que contamos con más fuentes de información que nunca.
En Una casa sin diarios contextualiza muy bien la gran transformación que ha vivido el mundo de la comunicación en los últimos años. De comprar diarios en papel cada domingo a prácticamente no encontrar ningún quiosco en la calle.
Creo que no me he dado cuenta de todo el cambio, o de lo que ha supuesto el cambio, hasta que no me he detenido y he pensado realmente en ello. Ya tenía algunas cosas escritas, pero se me activó la chispa para escribir este libro cuando mis hijos me preguntaron qué era eso del diario, aunque lo han visto desde pequeños, y cuando una persona me preguntó si lo que había visto en TikTok era verdad. Una persona que, además, no era joven, que es el paradigma que todos tenemos de usuario de redes. Ahí dije… aquí pasa algo.
¿Y que se lo pregunten precisamente a usted, una cara muy reconocible del periodismo catalán?
Creo que es muy natural que pase esto. Al hombre le había llegado una información de la cual no estaba muy seguro y no sabía dónde ir a contrastarla. ¿Dónde? A los llamados medios tradicionales. Él sabía que yo le compro en la tienda, que trabajo en TV3, que soy periodista y que entro en su casa desde hace muchos años… pues hizo el proceso de preguntarme si aquello era verdad.

¿Diría que este es un libro nostálgico?
No quería que fuera un libro nostálgico, pero creo que de alguna manera sí lo es. Aquí hago una mirada a un pasado que creo que en algunas cosas es mejor. Ahora bien, no soy ni contraria al periodismo digital ni contraria a las redes sociales porque creo que nos aportan muchas cosas buenas. El problema es que estaría muy bien que las pudiéramos controlar nosotros y no ellas a nosotros.
¿Los quioscos acabarán desapareciendo, tal como los conocíamos? Ahora es más fácil encontrarlos reconvertidos en puntos de recogida de paquetes, en mini cafeterías o tiendas de souvenirs.
No sé si acabarán desapareciendo los quioscos, como tampoco sé si acabará desapareciendo la prensa en papel. No sé si el diario en papel acabará desapareciendo… Sí creo que estamos en un período de transición y que la manera en que nos informamos ahora, que ya no es igual que hace 5, 10 o 20 años, tampoco será igual a la de dentro de 5 años. Seguro que se están moviendo muchas cosas porque hay muchas personas que se dan cuenta de esta inmediatez y del estrés que supone estar enganchado. Se habla de la fatiga informativa, de hecho. Creo que esto, al final, derivará hacia algún otro modelo que será sostenible y que mantendremos durante un tiempo, no sé cuánto, pero que ahora estamos en un momento de transición sobre cómo nos informamos y dónde nos informamos.
En un contexto en el que parece que el periodismo pasa por un mal momento, con el daño que ha hecho el cambio de algoritmo, ¿cree que veremos el cierre de todos los diarios digitales?
Soy optimista. Seguro que hay cosas que pueden ir mejor y seguro que hay cosas que van mal, pero el periodismo es necesario. Entonces, sobre esta base, a mí no se me ocurre ser pesimista. Lo que pasa es que creo que esto requiere un esfuerzo de los medios, de los periodistas y, de la sociedad también, para entender que el periodismo es necesario.
¿Cree que se ha hecho mal periodismo?
Creo que se hace mal periodismo cuando no se siguen las praxis que se deberían seguir. Pero también estoy segura de que la mayoría de periodistas, los que yo conozco, se esfuerzan cada día por hacer un periodismo honesto, por ser un periodista honesto haciendo periodismo honesto.

¿Qué debería hacer un medio tradicional en este momento de transición que comenta?
Ostras, no sé qué debe hacer un medio… Yo no dirijo ningún medio, por suerte. Tengo algunas ideas porque trabajo en un medio público y soy periodista. Al final, lo que debe hacer un medio en estos momentos es saber escuchar y saber ver cómo se informa la gente porque eso nos dará pistas. Es evidente que el medio digital ahora mismo tiene una implantación brutal, pero entre los más jóvenes, lo que utilizan es YouTube o TikTok.
¿Cree que la gente está cansada de la sobreinformación y las fake news?
De noticias falsas siempre ha habido. Las redes sociales y el mundo digital hacen que la noticia falsa se propague mucho más rápido que hace 30 años y eso es un elemento a tener en cuenta. Que hay mucha información, sí, porque tenemos mucha y nos llega por todas partes a todas horas de los 7 días a la semana, si queremos. El teléfono móvil, al final, lo que hace es que te puedas conectar a la información en cualquier instante del día, que no tengas que esperar a recibir las noticias, a ver el Telenotícies al mediodía o por la noche… Pero aquí hay también una parte de responsabilidad de las personas, ¿no? Hay un ejemplo que menciono en el libro que es que, igual que hemos asumido que el azúcar y los procesados no nos hacen bien a nuestra salud, creo que convenimos entre todos que nos llega información las 24 horas del día, pero no toda nos hace bien. No nos hacen bien a nosotros ni como individuos ni como sociedad y creo que está bien reflexionar sobre eso.
¿Hemos abusado demasiado del clickbait? ¿Nos ha hecho bien a los periodistas?
Pienso que es una herramienta de marketing aplicada a un producto informativo y, por lo tanto, es la manera en que los medios digitales tienen la capacidad de llamar la atención de la audiencia. Si no dependiéramos del clickbait, seguramente habría menos noticias que dirigirían el flujo hacia un determinado lugar. Desde mi punto de vista, no sé decirte si se ha hecho un uso excesivo o no. La realidad es que todos los medios digitales dependen de eso ahora mismo, ¿no? Lo más leído, lo más clicado… Pero, claro…

¿Es peor no informarse o informarse mal?
Buena pregunta… No informarse para mí no es una opción. No en todas las casas hay diarios y no en todas las casas se informan, pero si quieres ser un ciudadano que tiene opinión sobre lo que pasa, pues no informarte no es una opción. Lo que pasa es que, claro, si dejas de informarte y te encuentras con una información que no está hecha según los parámetros de la deontología periodística, no sé qué es peor. No te lo sé decir. Bueno, en realidad creo que lo peor es pensar que estás informado con alguna de estas dos opciones.
En este libro, comparte historias personales de su infancia que harán gracia al lector.
Mi editor me dijo que no quería que hiciera un ensayo. Y, realmente, la primera persona creo que es lo que me permite llegar a más lectores y a más lectoras porque parto de experiencias cotidianas. Yo digo que es un libro de crónicas costumbristas, con un personaje que es el diario de papel. ¡Y eso desde hace 40 años hasta ahora! Gracias a estas historias personales puedo transitar por todos esos recuerdos y dejar algunas reflexiones que el lector tomará como quiera tomar.
Evoca una imagen que nos trae recuerdos a todos, por ejemplo, cuando nos habla de la abuela colocando hojas de diario en el suelo después de fregar el piso. Habla mucho de los abuelos, en este libro.
Sí, empiezo con mi abuela pidiéndome el diario para poner las hojas en el suelo una vez ha fregado en verano. Eso sí que es nostalgia, no lo puedo evitar. Y hablo mucho de los abuelos porque, en definitiva, representan el mundo que seguro que ahora ya no existe. Y está bien que no exista, debemos avanzar y no tendría sentido vivir en muchas facetas como vivían nuestros abuelos, tampoco en la informativa. A mí me encanta lo digital porque es básico para entender y para explicar, para hacer nuestro trabajo. Pero estaría bien quizás aprender de antes… Cuando te digo antes que estamos en una fase de transición, estoy segura de que nos iremos autorregulando, si nos lo permite el algoritmo, a la hora de consumir la información en los medios.

¿Cómo ven y qué relación tienen sus hijos, y los niños de esta generación en general, con el periodismo?
Mis hijos ven el InfoK y escuchan la radio que escucho yo. Ahora que ya tienen 8 y 10 años, también ven los Telenotícies conmigo. No les he preguntado nunca qué piensan del periodismo, por eso.
¿Cree que el hecho de que en casa haya una periodista influye en este interés?
Pero el InfoK no lo ven solo hijos de periodistas. Además, esta es una herramienta pedagógica muy potente que utilizan muchas escuelas. Una cosa es que los niños ya no vean a los padres leer el diario en papel, pero que hay información creo que sí lo saben. Y además, en las escuelas se hace educación en este sentido. Una educación mínima y que seguramente se debería revisar, sí. La educación mediática es imprescindible para los niños y para los adultos también, ¿eh? Estaría muy bien que muchos adultos tomaran clases de educación mediática.
En este libro, incluye anécdotas y recuerdos personales como una discusión con el padre sobre el título que quería ponerle.
Al final, intento utilizar herramientas para llegar a la gente y hacerles entender las reflexiones que hay detrás. Él decía que sí que hay diarios, pero que ahora son digitales. Sí, ahora tenemos los diarios en versión digital. Ahora bien, otra cosa es si estamos dispuestos a pagar por los diarios digitales o no. Que es que no, al final, y así lo demuestran las cifras. Por mucho que haya proyectos que sí aglutinan suscriptores y que los sostienen, nos hemos acostumbrado a que la información sea gratis, y el periodismo cuesta dinero. Ha sido un gran error.
¿Cómo ha vivido en primera persona la evolución del periodismo a lo largo de sus años de carrera?
Creo que, en esencia, el periodismo debe continuar partiendo de la base de que tienes que ir a los lugares, ver, preguntar, tener claro que debes contrastar la información y explicarla. Ser periodista yo siempre digo que es ir a los lugares y hacer preguntas. Eso es el periodismo. Y creo que la mayoría de informaciones periodísticas que se hacen, aún siguen este patrón.
Desde dentro de un medio tradicional ¿se vive esta situación actual del periodismo de una manera diferente?
Es un momento de transformación, para cualquier medio. Sabes que debes tener una versión digital y nosotros la tenemos. Los medios públicos de Cataluña la tienen. Hay una versión digital, que es el 3CatInfo, potentísima, con una aplicación igual de potente, con una plataforma donde están los contenidos y sí, tengo el privilegio de trabajar con los medios públicos de este país.
¿Cómo valora el papel de los influencers en este contexto? Ahora que también son presentadores de televisión.
También estaría bien decir que un influencer no hace periodismo. Periodismo no solo lo deben hacer las personas que tienen la carrera de periodista, pero un influencer no es periodista si no hace periodismo. Y hacer periodismo creo que, quienes lo hacemos, sabemos qué es. Dulceida y Laura Escanes presentan en 3Cat, pero estoy segura de que si le pregunto a Escanes si hace periodismo, ella tendrá claro que no lo hace. Ella lo que hace es un fantástico programa que se llama La Travessa, que es un programa de entretenimiento. TV3 tiene informativos muy potentes y programas muy potentes de entretenimiento con fichajes como estos.

La creación del 3CatInfo generó mucho revuelo dentro de la casa.
Una casa sin diarios. Si hubiera querido hablar de eso, habría hecho un capítulo dedicado a eso, pero no…
¿Se siente cómoda trabajando en TV3?
Estoy muy cómoda dirigiendo Matins con un equipo de puta madre, trabajando mucho y con el privilegio que representa trabajar en una redacción como la de los medios públicos. Mantengo una manera de entender el periodismo que creo que no ha cambiado desde que empecé y eso que era otro momento, absolutamente. Nos equivocamos, como todos. Pero, vaya, a mí el matinal me da mucha fuerza cuando me levanto porque necesito mucha energía y, a la vez, me exigen una exigencia para marcar un poco qué es lo que yo veo que marcará el día. Después pueden pasar muchas cosas, pero eso, por más que haya un mundo digital y una inmediatez; pero hay unos ritmos que son los vitales de las personas. Por la noche dormimos y, por la mañana, nos levantamos con la necesidad de conectarte al mundo y saber qué ha pasado. Eso, por suerte, aún mucha gente lo encuentra en los medios, y en este caso en TV3 con los Matins.
¿Qué le aporta escribir un libro como este?
Escribo cada día, que mucha gente me pregunta si he empezado a escribir ahora. Los periodistas que hacemos televisión también escribimos, entre otras cosas porque si no te preparas el directo es imposible que te salga bien. Hay mucha escritura y mucho estudio detrás. Otra cosa es escribir un libro como este con artículos y crónicas que me permiten soltarme un poco más. En algunos puntos, he ficcionado algunas situaciones para que, al final, sea agradable de leer. Una cosa es escuchar y otra es leer, tomar y estar contigo, con el papel que tienes delante. Además, que para mí escribir representa también ordenar las ideas, y por eso lo hago tanto.
¿Es de esas que tiene un diario personal?
No, no tengo diario personal porque no tengo tiempo. Lo que tengo es un diario profesional, desde hace muchos años, y de hecho aún ahora necesito escribirme y hacer mis fichas.

¿Tiene pensado escribir otro libro?
Este es mi segundo intento, después del libro de 2019 que se llama Soy feminista y lo sabía. Y de momento no tengo nada en mente… Para mí un libro empieza a tomar forma con una idea que te llega quizás no para un libro, sino como reflexión y como una cosita que tienes ahí detrás. Llega un día que hace un clic y aquello acaba derivando en un libro. Ahora mismo, sin embargo, ya tengo suficiente trabajo.
Ahora toca preparar Sant Jordi, que será más especial como autora.
Sant Jordi es un día muy bonito como lectora y como autora, también. Firmaré en paseo de Gracia y me apetece mucho encontrarme con mis lectores y también seguidores de la tele, supongo, un poco de todo. Estos últimos días ya me los estoy encontrando, de hecho, gente que me dice que le ha gustado el libro y que comparte anécdotas sobre diarios conmigo y que me dice que podría haberlo añadido. La gente es muy generosa, mucho más seguramente de lo que a veces creemos.

