Más de un centenar de personas convocadas por entidades independentistas han aprovechado este miércoles la visita del papa León XIV a la Sagrada Familia para trasladarle un mensaje político: la reivindicación del derecho a la autodeterminación de Cataluña y la defensa de la lengua catalana. La concentración, impulsada por la ANC, Òmnium Cultural, el Consell de la República, la Lliga Espiritual de la Mare de Déu de Montserrat y la Associació de Municipis per la Independència (AMI), ha llenado los alrededores del templo de esteladas coincidiendo con la llegada del pontífice en papamóvil.
Recibimiento con esteladas
Las entidades consideraban que la visita representaba una oportunidad excepcional para proyectar al mundo las reivindicaciones nacionales catalanas. «Queremos que tanto el Papa como todo el mundo tengan claro que estamos en un país que aspira a ejercer un derecho que se nos conculca, como es el derecho a la autodeterminación«, afirmó el presidente de la ANC, Josep Vila. La entidad asegura haber repartido entre 4.000 y 5.000 esteladas a lo largo del recorrido del pontífice por Barcelona.

Durante la concentración, los representantes de las organizaciones también han cargado contra lo que consideran un intento de diluir la identidad catalana de la visita. En un manifiesto conjunto, las entidades denunciaron la «españolización» de la estancia papal y defendieron la necesidad de reivindicar la lengua, la cultura y la nación catalanas ante un evento de gran proyección internacional.
Un mensaje para León XIV
Una de las peticiones más destacadas ha sido la formulada por Òmnium Cultural. Su vicepresidente, Àngel Castiñeira, ha pedido explícitamente a León XIV que ejerza de mediador entre Cataluña y el Estado español. Según ha argumentado, la mediación forma parte de la tradición diplomática del Vaticano y podría contribuir a abordar un conflicto político que ha calificado de «problema no resuelto».
Reivindicación lingüística
Por su parte, la vicepresidenta del Consell de la República, Montserrat Rossell, ha mostrado su insatisfacción con la presencia limitada del catalán en los actos de la visita. Aunque el pontífice ha incorporado frases en catalán durante los diferentes actos, Rossell ha asegurado que el país no debería conformarse con «migajas» lingüísticas y ha defendido que la lengua propia debería tener una presencia plena en todos los actos celebrados en Cataluña.
La movilización también ha vivido momentos de tensión. Cuando una cuarentena de participantes intentaban acercarse a la zona de la Sagrada Familia desde la avenida Gaudí, un cordón de los Mossos d’Esquadra les impidió el paso durante aproximadamente 45 minutos. Según fuentes policiales, se trataba de una concentración no comunicada. Finalmente, los participantes pudieron acceder a los alrededores del recorrido del papamóvil e incorporarse al resto de ciudadanos que esperaban el paso de León XIV por las calles adyacentes al templo gaudiniano.
