Paz Padilla ha hablado de su divorcio por primera vez, una separación de la que prácticamente no había dado detalles en los 23 años que han pasado desde entonces. Y la presentadora no ha escatimado detalles, no, ya que ha llegado a soltar un montón de información impactante sobre los motivos que los llevaron a separar sus caminos. Con el catalán Albert Ferrer eran padres de una niña pequeña, Ana, a quien ahora conocemos porque se gana la vida como influencer. Ahora hemos podido saber cuál fue la causa del final de aquella historia de amor y, sobre todo, cómo lo gestionó ella: «Yo estaba convencida de que él volvería, así que estuve un tiempo haciendo ver que no pasaba nada. Tardé meses en darme cuenta de que era una ruptura definitiva«.
Ha hablado de ello en la presentación de su nuevo libro, el segundo que centra en el duelo. En unas declaraciones que recoge El Español, explica que perder un amor también es una manera de pasar el duelo: «Creía que mi marido estaría atravesando una crisis de identidad, que volvería conmigo enseguida». De hecho, estuvo una temporada comprando los yogures que solo comía el marido porque estaba convencida de que volvería y se los acabaría comiendo. Todo cambió después de una conversación con su hermana: «Me dijo que Albert no volvería y cuando le pregunté cómo es que ella lo sabía, me respondió que había sabido que se había ido a vivir con una trabajadora de IKEA«.
Saber que se había enamorado de otra no le gustó y salió su vena más cruel: «Imaginad lo que me pasó por la cabeza… ¿Que me había cambiado por una trabajadora de IKEA? Que no tienen culpa las trabajadoras de IKEA, pero yo no lo entendía. Por favor, ¡que yo tenía un nombre porque era Paz Padilla!». Su hermana le bajó los humos rápido: «Pues tú serás más Paz Padilla, pero ella seguro que monta las estanterías mejor que tú«. Ante aquello, se dirigió hacia la nevera y tiró los yogures del marido a la basura.

El segundo duelo de Paz Padilla, cuando murió el marido
Después de aquel divorcio, Paz Padilla también rehizo su vida y comenzó una relación con quien sería su segundo marido. De su mano atravesaría otro duelo, aún más doloroso, cuando los médicos le diagnosticaron un tumor cerebral que le haría perder la vida súbitamente pocos meses después. En su libro de autoayuda, la presentadora insiste en que puedes atravesar un duelo «bueno»: «Debemos evitar asimilar más de lo que nos toca en el duelo«. Desde entonces, y en todas las charlas que ha dado sobre el tema, Paz Padilla ha instado a todos a celebrar la vida más que a temer la muerte.

