El caos ferroviario que se extiende por todo el Estado español ha hecho estallar a los maquinistas. Los principales sindicatos del sector del tren han convocado una huelga los días 9, 10 y 11 de febrero que afectará a todas las empresas ferroviarias españolas. Así lo han confirmado este mismo miércoles, tras una reunión con Renfe, que no ha satisfecho sus aspiraciones. La convocatoria llega después de los dos accidentes de tren consecutivos en Adamuz y en Gelida, con una cuarentena de muertos en el primer caso y un muerto y tres personas heridas en el segundo. Según ha avanzado Renfe a la salida del encuentro, los sindicatos consideran «insuficientes» las garantías que ha ofrecido la operadora española de infraestructuras ferroviarias, Adif, a raíz de las pruebas nocturnas que han realizado esta madrugada, tras el incidente en Cataluña.
En un comunicado, el sindicato español Semaf ha asegurado que la huelga sectorial es «la única vía legal» para garantizar «los estándares de seguridad» para los trabajadores ferroviarios ante el nivel de degradación de la infraestructura. La organización considera que los dos accidentes de las últimas horas suponen «un punto de inflexión» para la gestión ferroviaria en el Estado, y exige al ministerio de Transportes «todas las actuaciones necesarias» para asegurar que no se vuelvan a repetir. En este sentido, recriminan a las autoridades españolas que hayan ignorado las múltiples alertas que los maquinistas y otros profesionales del sector llevan meses lanzando, vía notificaciones internas a Renfe y Adif. Algunos de estos avisos, lamentan, «quedan sin respuesta ni actuación durante meses, e incluso años».

Actuaciones «ante emergencias meteorológicas»
Tras el accidente en Gelida, provocado por la caída del muro que sostenía un talud sobre las vías, el sindicato alerta que es «imprescindible» que se establezcan protocolos de seguridad para atender las situaciones meteorológicas extremas, cada vez más comunes, y los estragos que estas pueden causar sobre la infraestructura ferroviaria. Recuerdan que, cuando hay tormentas de la fuerza de las que han asolado Cataluña en los últimos días, suele haber «desprendimientos» similares al que causó el siniestro; todos ellos «evitables con los planes preventivos adecuados».
Renfe «no puede garantizar» la normalidad
Tras la misma reunión, Renfe ha asegurado que ya se encuentra en disposición de reanudar el servicio de Rodalies y media distancia en Cataluña, si bien la posición de los maquinistas no permitiría «garantizar la normalidad» en la operativa diaria. En un comunicado emitido tras el encuentro, la compañía ha revelado que los trabajadores consideran «insuficientes» las pruebas que ha llevado a cabo Adif sobre el tratado ferroviario catalán, y asegura que está trabajando para «aplicar medidas correctoras» y reiniciar así la circulación por las vías del principado. Los empleados, cabe decir, han salido mucho más molestos que la empresa de las negociaciones, que se han celebrado en el Hotel Barceló Sants de Barcelona. A juicio de los más críticos, Renfe ha sido «cero propositiva» a pesar de la gravedad de la situación.




