El consejero de la Presidencia, Albert Dalmau, y el consejero de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, han esquivado preguntas sobre el discurso en castellano que el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, pronunció para dar la bienvenida a los asistentes al foro World in Progress, organizado por el grupo Prisa y celebrado el pasado 20 de octubre. En dos respuestas por escrito a las que ha tenido acceso El Món, Dalmau ha evitado contestar preguntas muy concretas de Junts per Catalunya sobre por qué Illa hizo prácticamente todo el discurso y publicó un tuit sobre el acto en lengua castellana, y si estas dos acciones contravienen el Pacto Nacional por la Lengua. Tampoco ha querido responder a preguntas sobre si esta acción es coherente con el hecho de pedir la oficialidad del catalán en la Unión Europea o si el pacto es útil cuando el presidente de la Generalitat no da ejemplo y no lo cumple. Vila, por su parte, ha evitado referirse en todo momento al acto del presidente de la Generalitat y ha dado una respuesta genérica, idéntica a una respuesta anterior sobre el uso del castellano por parte del Gobierno. El titular de política Lingüística ha evitado valorar el discurso en castellano de Illa, y no ha querido evaluar si la actuación contraviene el Pacto Nacional por la Lengua. De hecho, ni siquiera menciona el acto por el cual le preguntan.
La paz no es un negocio. pic.twitter.com/26bxWdIE6x
— Salvador Illa Roca (@salvadorilla) October 20, 2025
En la respuesta de Dalmau, la única referencia al acto por el cual le preguntan son tres líneas –al final de un texto de siete párrafos– en las que presume del hecho de que el presidente utilizó el catalán en un momento de su intervención, que fue mayoritariamente en castellano. «Aunque los organizadores habían previsto el desarrollo del acto en castellano, el presidente utilizó también el catalán con la voluntad de dar visibilidad a nuestra lengua en un entorno internacional», subraya, y pide que no se analice la política lingüística del ejecutivo por «actuaciones concretas». Dalmau asegura en este sentido que la política lingüística es uno de los ejes transversales de trabajo del Gobierno, y recuerda que el año 2025 destinó «el presupuesto más alto hasta ahora». «Así, la política lingüística debe evaluarse en función de las políticas públicas estructurales y de su impacto real sobre el uso social de la lengua en el país, y no a partir de situaciones concretas», y asegura que el ejecutivo vela porque el catalán «sea la lengua de uso normal en las comunicaciones oficiales, en las relaciones internas y externas de la Administración y en el conjunto de la actividad institucional».
El consejero de la Presidencia, que estos días tiene las funciones del presidente por la baja de Illa, asegura, sin hacer ninguna más referencia al acto, que la lengua es un «elemento de cohesión y de proyecto compartido» para el Gobierno, y tiene un «compromiso firme con el fomento y el uso de la lengua catalana para que continúe formando parte de la columna vertebral de Cataluña» y pone de ejemplo el Pacto Nacional por la Lengua sin concretar si la actuación de Illa lo contraviene. «No solo es útil sino que es un proyecto de país a través del cual el Gobierno expresa la voluntad de que el catalán se convierta en una pieza estructural del sistema político y social de Cataluña, compartido por toda la ciudadanía y del cual derivan compromisos de actuación», manifiesta. Finalmente, y esquivando si hablar en castellano es compatible con pedir la oficialidad de la lengua catalana en la UE, Albert Dalmau dice que la oficialidad es un objetivo y destaca que «miembros del Gobierno han llevado a cabo intervenciones en catalán siempre que ha sido posible en las instituciones u órganos de la misma Unión Europea».

Ni una palabra de Vila sobre el discurso en castellano de Illa
Por otro lado, el consejero de Política Lingüística no ha querido entrar a valorar el caso concreto del presidente. A pesar de que Junts le había formulado tres preguntas muy claras, el consejero ha optado por dar una respuesta genérica y calcada a la dada hace unos días a Junts por el uso del castellano por parte de consejeros. Vila minimiza estas situaciones porque son «puntuales» y «escapan de la norma». «En la línea de lo que ya se ha respondido en otras preguntas que iban en este mismo sentido, el Gobierno, de acuerdo con su compromiso con el fomento, el uso y la apreciación de la lengua, tiene el catalán como lengua de uso normal no solo en su actuación gubernamental y administrativa, tanto oralmente como por escrito», afirma el consejero, y añade que esto se puede constatar con las intervenciones que hacen el presidente y los consejeros en su día a día con intervenciones en el Parlamento o en actos, sean organizados por la Generalitat o por otras instituciones y entidades.
Igual que Dalmau, afirma que, de acuerdo con el Pacto Nacional por la Lengua y con la normativa vigente, el ejecutivo vela porque el catalán «también sea la lengua de uso normal en las comunicaciones oficiales, en las relaciones internas y externas de la Administración y en el conjunto de la actividad institucional». Además, Francesc Xavier Vila dice que una muestra del compromiso del Gobierno con el catalán son las intervenciones en lengua catalana en el ámbito internacional durante esta legislatura. «Durante esta legislatura, diversos representantes del Gobierno han llevado el catalán a instancias internacionales», afirma el titular de Política Lingüística, y concluye que el Gobierno tiene la política lingüística como un eje «transversal» de trabajo: «Actúa de manera coordinada para ampliar progresivamente el uso, el aprendizaje y la apreciación del catalán en todos los ámbitos y sectores de la sociedad en el marco del Pacto Nacional por la Lengua».

