El macrodesalojo del Bloque 8 del pasaje de Tudela, en Manresa (Bages), previsto para el próximo 23 de septiembre, ha activado a los docentes de siete escuelas de la zona. Nueve niños escolarizados en el territorio pueden quedarse en la calle después de que el fondo Cerberus, propietario del inmueble, haya solicitado el lanzamiento. Activistas por el derecho a la vivienda defienden que hace ocho años que el edificio está abandonado y la comunidad educativa ha convocado una huelga parcial –de las 7 a las 12 horas– en toda la Catalunya Central coincidiendo con la fecha del desalojo.
El objetivo, apuntan los impulsores de la parada, es que los estudiantes y el personal educativo puedan asistir al lanzamiento, para intentar detenerlo y apoyar a las familias afectadas. “El Bloque 8 es un símbolo de resistencia y organización popular, las familias han estado luchando durante mucho tiempo para encontrar una solución estable”, ha recordado en rueda de prensa la representante de Docentes por el Derecho a la Vivienda.
Un tribunal ha autorizado finalmente el lanzamiento después de que la administración, que ha intentado adquirir la finca, no haya llegado a un acuerdo con el fondo de inversión. Según activistas de la zona, porque las exigencias de Cerberus han ido creciendo con los días y las instituciones –el Ayuntamiento de Manresa y la Agencia de la Vivienda– han considerado que la oferta final estaba por encima del mercado.
“Cuando una familia pierde su casa impacta directamente en las aulas y en la situación emocional del niño”, ha apuntado Núria, una de las docentes movilizadas. Los profesores piden a la administración y al conjunto de la sociedad que “no normalicen” el hecho de que un adolescente “viva con esta amenaza” y recuerdan que la crisis de la vivienda hace “enormemente difícil” su tarea como docentes.

Los sindicatos advierten que puede haber más movilizaciones similares
Los sindicatos USTEC, CGT e Intersindical se han sumado a la lucha, defendiendo que el sindicalismo de clase “no se limita a la defensa de las condiciones laborales, sino que también implica comprometerse con la realidad del alumnado y de las comunidades donde se insertan los centros educativos”. En este sentido, advierten a las administraciones que puede haber “movilizaciones similares” en todo el país, con las escuelas implicadas, si no se detienen desalojos con niños vulnerables. «Que sepamos –apuntan desde la CGT– nunca se había convocado una huelga educativa para apoyar a un alumnado que está en riesgo de ser desalojado».
Los niños afectados están escolarizados en los centros Sant Ignasi, Pius Font i Quer, Renaixença, Ampans, Escola Bages, Peguera y Valldaura. Representantes de las escuelas Sant Ignasi y Valldaura, presentes también en la rueda de prensa, han recordado que educar también significa “transmitir valores de solidaridad, justicia social y responsabilidad colectiva”. Y, sobre el macrodesalojo, han exigido a la administración soluciones “urgentes” para que ningún niño se quede sin un lugar donde dormir.
Las entidades convocantes, entre las que también se encuentra el sindicato de estudiantes de la zona, han hecho un llamado directo al Departamento de Educación y al conjunto del Gobierno de la Generalitat para que “actúen” antes del desalojo previsto en septiembre.

