Nuevo protagonista en el sumario del Tsunami Democrático. Un protagonista
Así lo afirman los analistas de la poderosa Unidad Central Especial 3 de la Jefatura del Servicio de Información de la Guardia Civil en un atestado del seis de abril de 2020, al cual ha tenido acceso El Món. Un informe aportado al juzgado central de instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, en las diligencias de investigación 85/19, en manos del juez Manuel García Castellón para instruir la causa del Tsunami Democrático. Un oficio policial formado sobre «el resultado de la instalación de un software remoto en terminales móviles». Es decir, un sistema parecido al Pegasus, que el instructor autoriza porque enmarca la investigación en delitos de terrorismo y sedición.

Tres investigados: un informático, un librero y un activista
Tres de los afectados fueron el empresario informático Jordi Baylina, el librero y presidente de la Fundación Les Voltes de Girona, Joan Matamala y el activista Martí Olivella. Según las conversaciones, y sobre todo, la cantidad ingente de documentos localizados a través del software espía, los analistas de la Guardia Civil interpretan que, junto con el Consejo de la República, prepararon el «desarrollo de una criptomoneda».
En esta línea, los investigadores manifiestan que la «Geneba» constituye un elemento indispensable para llevar a cabo lo que el instituto armado define como la «construcción de
Una moneda con toda la seguridad
Los agentes de información conjeturan ante el juez instructor que «gracias a la estructura» de la moneda digital Geneba «se asegura el anonimato de las personas» que la utilizarían. «Sería fácil su uso a través de su aplicación móvil para ser utilizada por empresas, comercios y particulares», enfatizan los autores del informe que firma una auténtica vaca sagrada de los servicios de información de la Guardia Civil, el comandante L-04282-W. «Se denota como importante», añaden, «respecto al hecho social y cultural que sería una criptomoneda para los catalanes, fuera de la jurisdicción de ninguna entidad bancaria o estado».
Siguiendo esta línea, los agentes profetizan que la creación y puesta en marcha de Geneba «comportaría la descentralización con España y el total control financiero». «Además, tendría la seguridad que proporciona la tecnología
En todo caso, la Guardia Civil augura que la moneda digital Geneba será un «medio de financiación y herramienta que ayude a la instauración de un sistema de financiero propio». De todas maneras, los investigadores se lían y mezclan la Geneba con la «creación de una carpeta del ciudadano» donde se incluirían todos los documentos con la información de cada titular como por ejemplo expediente sanitario, impuestos o educación». Una confusión que se produce al mezclar documentos públicos de la «creación de la identidad digital catalana».

CatToken, el valor criptográfico
Aprovechando la información extraída de los aparatos móviles de los investigados –documentos privados y sin ningún membrete oficial– los policías conjeturan sobre otro instrumento relacionado con Geneba. Se trata de CatToken, un proyecto para crear un «sistema financiero que significaría la instauración de una unidad de valor criptográfico bautizada como Token, por parte del gobierno» catalán. El «Token» consiste en una unidad de valor emitida por una entidad privada también con tecnología
En este marco, los analistas policiales explican que el Token sería una criptomoneda que vendería a los mercados internacionales la misma Generalitat. El sistema que se utilizaría sería, siempre siguiendo el relato policial, venderlo a los «mercados criptográficos a un precio inicial, garantizando su futuro con euros en X tiempos». «Por ejemplo», detallan los agentes, «se vende un
En opinión de la instrucción policial, los dos sistemas se complementarían y servirían para constituir otras iniciativas económicas de cara a la independencia, como es la creación de una «cámara de comercio digital», destinada a «aumentar la visibilidad del comercio de Cataluña en la esfera global». Así mismo, entienden que la intención de los independentistas es crear una «legislación cripto que avanzaría a las de Suiza, Singapur, Hong Kong o Estonia» y se podría poner en marcha a través del que denominan «







