‘¡Puigdemont, contigo empezó todo!’. Este podría ser el resumen de lo que el exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán define como el inicio de su persecución policial y judicial que lo ha acabado apartando de la política, lo ha llevado a prisión provisional y lo ha imputado en varios casos en la Audiencia Nacional. Así lo explica en un libro que se distribuye este martes titulado ‘La caída: poder, relato y destrucción en la era del juicio’, donde relata su experiencia de convivir acosado por investigaciones judiciales. En el libro, Cerdán razona que la imagen de la reunión con el líder de Junts, Carles Puigdemont, en Bruselas, como “el inicio de todo lo que vendría después”.
Cerdán aprovecha el libro para presentarse como víctima de un linchamiento organizado por ser el principal negociador del PSOE. Cerdán se define como “el arquitecto de las mayorías imposibles” y asegura que este papel, a la vista de los acuerdos alcanzados, “molestó a muchas personas”. “En política, cuando incomodas dejas de ser útil y los problemas no se gestionan. Se eliminan”, señala Cerdán, que se encuentra imputado por el caso Koldo y ahora por el caso Leire, ambos en manos de la Audiencia Nacional.

«Mayorías posibles»
Cerdán centra en dos los motivos de la persecución. Por un lado, por haber conseguido que el presidente español, Pedro Sánchez, ganara las primarias del PSOE contra todo pronóstico, y luego por los acuerdos con PNB, Bildu y Junts para hacerlo presidente. El exnúmero tres de los socialistas españoles insiste en su relato que durante mucho tiempo su trabajo consistió en “asegurar mayorías suficientes” y que mediaba con los interlocutores de los partidos cuando alguna votación estaba en peligro. “A veces con una llamada era suficiente, otras veces eran días o semanas, pero el objetivo era siempre el mismo: construir estabilidad, porque sin estabilidad no hay capacidad de gobernar”, señala.
Ahora bien, insiste en que sus problemas comenzaron cuando traspasó la sombra de la discreción para negociar con Puigdemont lo que sería la «investidura más difícil de la democracia española». «Hay un día que marcó esas negociaciones: el día en que me hice la foto con Puigdemont en Bruselas. A partir de ese día dejé de ser una persona desconocida y eso lo marcó todo», sentencia. Aquel día pasó a ser «visible». “Todo este es el contexto en el cual se produce lo que vendrá después, un contexto que, sin entenderlo, hace que la caída parezca un hecho aislado, cuando en realidad no lo es”, relata Cerdán en relación con la investigación que se abrió contra él por el ‘caso Koldo’.
El exsecretario subraya que “moverse entre posiciones diferentes, construir acuerdos y hacer posible lo que algunos consideran imposible genera incomodidad”. “Lo que viene después – su imputación – es el resultado de una trayectoria, de un rol, y de un conjunto de dinámicas que en algún momento convergen sin avisar. En política, cuando dejas de ser útil te conviertes en un problema, y los problemas se eliminan”, concluye.

