La tensión en ERC Girona, que ya lleva más de un año arrastrándose, ha terminado por explotar. La ejecutiva de ERC en Girona llevaba meses criticando cómo Marc Puigtió había sido candidato en el año 2027 por la formación con el apoyo de la ejecutiva nacional. Finalmente, este lunes la dirección ha presentado dimisión en bloque. Así lo ha anunciado con un comunicado los ya integrantes de la exdirección de la asamblea local en Girona. La decisión se ha tomado después de que se anunciara una moción de censura contra la actual dirección impulsada por uno de los miembros del ámbito de Puigtió.

La dimisión, según explican desde los dimisionarios, «responde a la voluntad de no legitimar ni participar en un proceso carente de transparencia y de garantías» como es una moción de censura de la cual ni se ha explicado el motivo ni el orden del día de la asamblea prevé un turno de réplica. «Hay unas carencias que impiden el ejercicio del derecho legítimo de defensa y desvirtúan los principios democráticos que deben regir el funcionamiento interno de Esquerra Republicana», reprocha la dirección gerundense.

En su comunicado, la ejecutiva saliente asegura que «quiere dejar constancia de que ha actuado siempre con lealtad al partido, respeto a la militancia y sentido de responsabilidad institucional». “Hemos antepuesto el proyecto colectivo a cualquier interés personal, y es por coherencia con estos valores que hoy damos este paso», añaden, alegando que una vez elegido, no sin polémica, el nuevo cabeza de lista, se le integró en la ejecutiva. Ahora será necesario nombrar una gestora hasta la celebración de una nueva asamblea que elija la nueva dirección local.

Marc Puigtió, exalcalde de Sant Julià de Ramis i home fort del junquerisme a Girona / Mireia Comas
Marc Puigtió, exalcalde de Sant Julià de Ramis y hombre fuerte del junquerismo en Girona / Mireia Comas

Una moción de censura opaca y sin garantías democráticas

Según detalla el comunicado, la ejecutiva creó «un espacio de coordinación previo a las primarias impulsado por instancias superiores del partido» donde se «incorporaron personas cercanas a Marc Puigtió para facilitar el entendimiento». «Este esfuerzo, sin embargo, no tuvo ninguna correspondencia real», critica la ejecutiva, que recuerda el número súbito de crecimiento de militantes. Una afiliación masiva que para los veteranos de la asamblea local de Girona huele a quemado.

En el mismo documento, los dimisionarios informan que «la dirección nacional y regional propusieron un acuerdo de mínimos, basado en el reglamento de municipales 2027 y en el respeto a los resultados democráticos de la asamblea, que representaba una oportunidad clara para cerrar filas y reforzar el proyecto colectivo». Tanto la ejecutiva local como la Federación Regional y la otra candidatura que debía concurrir a las primarias firmaron el acuerdo «sin reservas».

Ahora bien, añaden que «Marc Puigtió, en cambio, decidió no firmarlo y situarse fuera del consenso del partido, contribuyendo a perpetuar el conflicto». Aun así, recuerdan que «una vez fue elegido candidato, la ejecutiva local lo integró de manera inmediata en la ejecutiva, demostrando con hechos el respeto a los órganos del partido y su voluntad inequívoca de coordinación y de trabajo conjunto pensando en el 2027».

Sin detalles de la moción

Los dimisionarios aseguran que «la ejecutiva no ha recibido ni el texto ni los argumentos que fundamentan la moción, hecho que sitúa a la ejecutiva en una situación de indefensión absoluta«. «Aún más grave, el orden del día de la asamblea no prevé ningún espacio para que la ejecutiva pueda dirigirse a la militancia y explicar su posición», sostienen. Una exclusión que definen como «una vulneración directa de los principios democráticos más básicos». La ejecutiva considera que lo que se está produciendo «no es un ejercicio democrático normal, sino un procedimiento impulsado sin transparencia y sin las garantías mínimas exigibles en una organización democrática».

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