Esquerra Republicana de Catalunya justifica que el catalán no sea un requisito para renovar los permisos de residencia de las personas migrantes. Así lo ha expresado la portavoz de la formación republicana, Ester Capella, en una entrevista en el programa Faristols de Ràdio 4. En la conversación, Capella ha asegurado que «no se puede exigir a las personas que llevan aquí 4 o 5 años lo que no exigimos a las personas que deben garantizar la función pública»; en referencia a la multitud de funcionarios y trabajadores del sector público que no necesitan hablar catalán para ejercer en el Principado. A pesar del matiz, las redes no han recibido bien las declaraciones de la portavoz republicana, y se han revuelto. El periodista y exdiputado de la CUP, Antonio Baños, ha sido una de las voces más vehementes contra el análisis de la diputada: «Son una casta carcomida, inútil, traidora y cobarde», ha lanzado en una publicación en su cuenta de la red social Twitter, ahora conocida como X.

Capella ha hecho esta justificación ante una pregunta sobre la normativa para garantizar el arraigo de las personas migrantes que deban renovar el permiso de residencia. Según la portavoz republicana, el catalán sería «tenido en cuenta» como un factor de presencia en el territorio y, por tanto, hablarlo y entenderlo será favorable para los solicitantes del permiso. Ahora bien, no será un requisito sin excepción. Según la republicana, a su formación «le gustaría que lo fuera para todos»; también para jueces y otros funcionarios del Estado español que ejercen en Cataluña. Pero, como no lo es, «no podemos exigir a todos lo que no se exige a un servidor público».

«Ciri trencat de discurs»

Después de que Capella haya hecho las declaraciones, una multitud de tuiteros independentistas, así como diversas personalidades políticas del país, han saltado sobre ella. El filólogo, activista y sindicalista Gerard Furest ha acusado a la portavoz de «hacerle la campaña a la extrema derecha»; y se ha cuestionado si «nadie de ERC saldrá a desautorizar estos argumentos de persona mentalmente colonizada». «Ni el Gobierno ha descartado que se pida, y sale esta impresentable con este cirio roto de discurso», ha rematado Furest. También lo ha hecho, con sarcasmo, la comunicadora Pilar Carracelas, que ha instado a ERC a «ser coherentes y no pedir el catalán a nadie». «Total, es el resultado que quieren los españolistas», ha ironizado. Ante la avalancha de tuits críticos, Capella ha usado su cuenta de ERC para redirigir el foco de sus declaraciones hacia las escasas exigencias lingüísticas hacia los trabajadores públicos españoles. «A nosotros nos gustaría que el catalán fuese un requisito para todos, pero recuerdo que aún es más importante que lo sea para los funcionarios que trabajan en Cataluña, algo que ahora no sucede», ha precisado.

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