El asesinato de un hombre justo frente a una comisaría -la víctima fue tiroteada en la calle Balmes- ha desatado el debate sobre la seguridad en el espacio público de Cataluña. Desde el Gobierno, sin embargo, apelan a la calma aunque señalan que el aumento de los tiroteos en Cataluña es un hecho que necesita «más medios para realizar más y mejores investigaciones» y «más coordinación internacional» para poder frenar este tipo de hechos delictivos.
En una entrevista hecha en Catalunya Ràdio y recogida por la ACN la consejera de Interior, Núria Parlon, ha querido destacar que desde el cuerpo de Mossos d’Esquadra y el Departamento de Interior se trabaja con la hipótesis de que los seis muertos por arma de fuego en los últimos meses en Barcelona están relacionados con el negocio de la droga y el crimen organizado. Sobre el último tiroteo -que coincidía con la fortificación de Barcelona por la visita del Papa León XIV- Parlon ha asegurado que la actuación del autor de los hechos «no responde a un patrón dentro de lo que es la operativa policial» y ha puesto el foco en la prevención de que este tipo de grupos criminales organizados puedan establecerse en territorio catalán.
La titular de Interior ha destacado que mientras no llegue una reforma de las penas para este tipo de criminalidad se debe «reforzar la estrategia policial» y centrarse en «prevención, investigaciones y coordinación», ya que asegura que desde el Gobierno se considera que se necesitan «cambios para ser más eficientes también policialmente».

Separar la criminalidad
Uno de los otros aspectos en los que Parlon ha querido poner énfasis es que la criminalidad en Cataluña se debe analizar de diversas formas. De hecho, Parlon señala que hay un «análisis dual» de la criminalidad, ya que, por un lado, los delitos patrimoniales han registrado una caída del 10,7% desde el mes de enero, pero por otro lado se han concentrado varios tiroteos vinculados a la delincuencia internacional y el tráfico de drogas en poco tiempo. La titular de Interior ha destacado que este tipo de hechos criminales afectan gravemente la percepción de seguridad que tiene la ciudadanía aunque ha querido destacar el trabajo policial del país señalando que Cataluña se sitúa en porcentajes de criminalidad y homicidios «muy bajos»: 0,69 casos por 100.000 habitantes en 2025.

