La consejera de Cultura, Sònia Hernández, no ha contestado ninguna de las preguntas por escrito que le formuló el grupo parlamentario de Junts per Catalunya sobre la beca literaria de 80.000 euros para escritores latinoamericanos anunciada por el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (México). En la respuesta por escrito publicada en el Boletín Oficial del Parlamento de Cataluña (BOPC), Hernández ha evitado posicionarse sobre la residencia de escritura de tres meses en Barcelona para “establecer un diálogo con la ciudad” y con el objetivo de que resulte una obra inédita basada en esta experiencia.
Hernández tampoco ha aclarado si conocía la medida impulsada por el Ayuntamiento y tampoco se ha pronunciado en la petición de Junts sobre si la medida supone «una nueva renuncia, un nuevo menosprecio a la nación catalana y un nuevo intento de subordinar la lengua y la cultura catalanas y, por tanto, de convertir la lengua y la cultura catalanas en una lengua y una cultura prescindibles». Asimismo, no ha contestado si cree que «es una buena fórmula que el ayuntamiento de la capital de Cataluña contribuya a ampliar y consolidar los agentes culturales castellanohablantes y a engrandecer la discriminación de la cultura catalana». La consejera ha dedicado toda la respuesta a detallar la acción que lleva a cabo el Departamento de Cultura para fomentar la literatura en catalán, y ha defendido que da «un amplio apoyo a los autores en lengua catalana y a la creación literaria en catalán mediante diversas medidas».
En este sentido, ha recordado las becas para escritores dotadas mediante la Institución de las Letras Catalanas (ILC), y ha detallado que el año pasado se otorgaron 50 becas a autores en catalán de 10.000 euros cada una. Además, ha añadido que estas becas pasarán de 10.000 a 12.000 euros este 2026. La misma institución, por otra parte, otorga desde el año 2025 becas para la creación literaria para autores noveles a partir de una propuesta del Plan Nacional del Libro y la Lectura. El año pasado se otorgaron 12 de 3.000 euros cada una y este año el número de becas asciende hasta 15. Por otro lado, la titular de Cultura detalla que el Departamento, a través de la ILC, también impulsa varios programas de apoyo a escritores catalanes como Letras compartidas, Letras en las aulas y Clubes de lectura.

Las relaciones bilaterales del Institut Ramon Llull
Finalmente, la consejera explica que el Institut Ramon Llull desarrolla relaciones bilaterales con diferentes centros residenciales de referencia en virtud de las cuales más de una veintena de autores y creadores catalanes y baleares, mayoritariamente del ámbito de las letras, han podido disfrutar de estancias en residencias internacionales de gran prestigio y de difícil acceso durante los últimos diez años. Este año, con un presupuesto de 27.692 euros, se han beneficiado de estas relaciones bilaterales Mònica Batet, residente en Château de Lavigny (Suiza), Marta Carnicero y Marina Sàez, residentes en Art Omi (Estados Unidos), y Andrea Genovart y Marta Pera, residentes en Literarisches Colloquium Berlín (Alemania). Con todo, Sònia Hernández dice que el Gobierno tiene un «compromiso firme» con la literatura escrita en catalán.
La Mesa acepta la queja de Junts y obliga al Gobierno a dar una nueva respuesta
Ante esta situación, Junts per Catalunya ha presentado un escrito de amparo a la Mesa del Parlamento porque la consejera «no responde a ninguna de las cinco preguntas formuladas». El texto, al cual ha tenido acceso El Món, constata que la batería de preguntas iba dirigida a obtener una «valoración» de la consejera de Cultura sobre la beca literaria anunciada por Collboni «y no las acciones que lleva a cabo el Departamento a favor de los escritores en lengua catalana». Fuentes de Junts consultadas por este diario han detallado que la petición del grupo parlamentario que preside Mònica Sales ha salido adelante con la oposición del PSC y, como consecuencia, el Gobierno deberá dar otra respuesta en un plazo de quince días.

