La ofensiva política y judicial para sacar los murales de Sixena de Cataluña ha sido una de las muestras de catalanofobia estructural más destacadas de los últimos años. Los gobiernos aragoneses, con el visto bueno del gobierno español, han puesto una presión extrema para que los murales viajen hasta Aragón incluso contra las recomendaciones de todos los técnicos.

Unos técnicos que, en otro caso, sí han sido escuchados. El gobierno vasco pidió el traslado temporal del Guernica de Pablo Picasso a Euskal Herria, una demanda que desde la Moncloa se han apresurado a rechazar utilizando los últimos informes del Museo Reina Sofía -donde está expuesto el cuadro- como salvoconducto para negarse al traslado. El ministro de Cultura, Ernest Urtasun, aseguró ayer en declaraciones recogidas por Europa Press que los informes del museo «desaconsejan» el traslado temporal del cuadro.

«Mi obligación como ministro es garantizar el acceso a la cultura, pero también garantizar la protección del patrimonio. Y en cuestiones como esta hay que escuchar siempre a los técnicos y, particularmente, a aquellos que llevan más de 30 años cuidando la obra para conservarla como es debido. Y los informes de los técnicos del Museo Reina Sofía, actualizados recientemente, son claros: desaconsejan el traslado de manera rotunda por criterios estrictamente técnicos», sentenció el ministro español en el senado. Según Urtasun, el informe destaca «las vibraciones inevitables» que supone cualquier transporte, unas vibraciones que según los técnicos «pueden provocar nuevas grietas, levantamientos, pérdidas de la capa pictórica o incluso desgarros».

El Guernika, el cuadro que Madrid se niega a trasladar a Euskadi por riesgo que supondría/Reina Sofia
El Guernika, el cuadro que Madrid se niega a trasladar a Euskadi por riesgo que supondría/Reina Sofia

El Gobierno evita compararlo con el caso Sixena

La demanda de traslado por parte del gobierno vasco y la negativa recibida por parte de la Moncloa y la comparación con el caso Sixena -en el cual el gobierno español mantiene la voluntad de trasladar las obras a Aragón- fue un aspecto que preguntaron a la consejera de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica, y portavoz del Gobierno, Sílvia Paneque. Una Paneque que evitó comparar la negativa del traslado del Guernica con la luz verde dada a los murales de Sixena y la consejera aseguró que hay informes que «no recomiendan el traslado» aunque ha reiterado la confianza del Gobierno catalán en el trabajo de los técnicos del Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC).

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