El PSC busca recuperar Tarragona en las elecciones municipales del 28-M. Gobernó, en una primera etapa, entre el 1979 y el 1989, con Josep Maria Recasens. Y posteriormente volvió a tener la alcaldía entre el 2007 y el 2019, con Josep Fèlix Ballesteros, que ahora pliega del consistorio después de cuatro años como jefe de la oposición. Los socialistas han ido a buscar como cabeza de lista la excandidat de Ciutadans Ruben Viñuales, quien busca ser alcalde de Tarragona después de quedar tercero con la formación naranja en las pasadas elecciones, con cuatro concejales.
De hecho, el PSC, el 2019, con Ballesteros como aspirante a repetir como alcalde, ganó las pasadas elecciones municipales. Pero solo obtuvo 464 votos más que ERC de Pau Ricomà, y consiguieron 7 concejales cada uno. Con este resultado, el alcaldable de ERC pactó con los comunes y contó con el apoyo externo de Junts y de la CUP. En mitad de mandato, el 2021, para buscar estabilidad, Ricomà hizo entrar al gobierno Junts, con 3 concejales, y la CUP, con 2. Esto propició la marcha de los comunes del ejecutivo, puesto que consideraban que la entrada del que consideraban espacio convergente era una línea roja.
Este mandato ha estado marcado por varias crisis, como la anulación del Plan de Ordenación Urbanística Municipal o los rifirrafes por el nuevo contrato de la recogida de la basura. Esto podría favorecer el alcaldable del PSC, Ruben Viñuales, quién podría recoger votos de Ciutadans, que está en caída libre en todo el país.
Los republicanos son la única formación con un alcaldable que repite. Junts también presenta una lista renovada. Si en las pasadas elecciones presentó Dídac Nadal –hijo del histórico alcalde de CIU, Joan Miquel Nadal, entre el 1989 y el 2007–, esta vez la cabeza de lista es un concejal histórico del espacio convergente: Jordi Sendra, quien vuelve a la política municipal después de 10 años y busca marcar perfil con el actual grupo municipal de Junts -influenciado por el PDeCAT- y con el alcalde Ricomà.

Sale Ballesteros, entra Viñuales
El histórico alcalde del PSC en Tarragona Josep Fèlix Ballesteros pliega después de los cuatro años como jefe de la oposición en el consistorio y en medio de un lío judicial considerable como imputado por el caso Inipro. Su sustituto ya es un viejo conocido de la política municipal. Ruben Viñuales se presentó como cabeza de lista de Ciutadans en las pasadas elecciones municipales, y obtuvo un buen resultado para la formación naranja, que quedó tercera con cuatro concejales. Aun así, Viñuales duró poco más de un año como líder de Cs al consistorio tarraconense, porque rompió el carné del partido y renunció a todos sus cargos para ir como número 2 del PSC en las elecciones en el Parlamento de Cataluña del 2021. De hecho, es diputado en la cámara catalana, en la cual es miembro de la comisión de justicia y de la infancia.
Viñuales busca recuperar la alcaldía para el PSC y, en declaraciones a El Món, incluso bromea de su pasado en Ciutadans. «Era lo
En cuanto al transporte, quiere mancomunar y coordinar esta carpeta con otras ciudades. «Nos permitiría que las empresas grandes de transporte de Reus y Tarragona trabajaran juntas», explica Viñuales. En cuanto a seguridad, admite que hay una «percepción de carencia de seguridad». Considera que hay mucha gente que no denuncia los hurtos porque «creen que no hay recorrido». «Si soy alcalde me quedaría yo mismo el área de seguridad«, explica el alcaldable socialista de forma tajante. Así mismo, el actual diputado en el Parlamento también quiere conseguir que los turistas que vienen a Tarragona «se queden» y no marchen hacia la Roca Village o Andorra. «Solo el 10% de los cruceristas del puerto se quedan a Tarragona. Tenemos que ser quienes mejor explicamos nuestro pasado romano», asegura Viñuales, quien considera que en la capital del Tarragonès «no hay problemas» de masificación turística, puesto que es un turismo de cultura.
En esta línea, el candidato del PSC quiere generar un barrio tecnológico al Polígono Francolí, generar una marca propia a través de campañas tecnológicas y hacer un gran parque que se diga Horta Gran y de Ponent Verd. También opta por peatonalizar la última cuenca de la rambla de Tarragona, para convertirla en un «centro comercial urbano», así como generar aparcamientos disuasivos. Viñuales también busca que Tarragona lidere el valle del hidrógeno verde, así como negociar con el Estado para que las mercancías no pasen por el interior de Tarragona en un marco de «recuperación de las vías que permitiría a Tarragona abrirse en el mar«, puesto que parte de las vías del tren están entre el centro histórico y la playa. También explica cómo Tarragona recauda poco dinero de la industria química y propone «trabajar conjuntamente con la Universitat Rovira i Virgili para potenciar el talento».

ERC busca revalidar la alcaldía
Esquerra Republicana busca revalidar la alcaldía con el alcalde Pau Ricomà, a pesar de los problemas de gobierno que ha habido durante este mandato. Ricomà, en declaraciones a El Món, saca pecho de su gestión y asegura que llegaron con una deuda del 100% y lo han rebajado hasta el 80%. Así mismo, Ricomà explica que el accidente químico de Iqoxe provocó una «crisis de confianza entre la ciudadanía y la empresa». «Desde que llegó el actual consejero de Interior, Joan Ignasi Elena, también hicimos un plan y un simulacro que salió bastante bien», asegura. El alcalde tarraconense se defiende de las críticas de la oposición y explica que el POUM fue suspendido por una «orden judicial» y «ahora se ha hecho de nuevo». De hecho, en este POUM considera que se tiene que avanzar hacia la «cohesión y la movilidad sostenible», así como romper la barrera entre el centro y los barrios. «Hay que generar más carriles para las bicicletas», propone.
El alcalde también dice que se está «elaborando un nuevo contrato de limpieza cambiando las condiciones». De hecho, admite que no están «contentos» con la situación actual de la ciudad en cuanto a la limpieza: «Podría estar más limpia», asegura. Ricomà afirma también que Tarragona es una ciudad «poco compacta» y «muy extensa». Por eso, propone mejorar la recogida selectiva e impulsar los contenedores inteligentes. El Ayuntamiento también ha invertido 15 millones de euros en la apertura de un espacio turístico social que hace más de 10 años que está cerrado para convertirlo en un espacio juvenil, así como han conseguido fondos europeos para la construcción de 160 viviendas sociales.
Junts busca recuperar la alcaldía de Joan Miquel Nadal
Junts por Cataluña busca recuperar la ciudad que un día gobernó durante 18 años bajo el liderazgo de Joan Miquel Nadal. De hecho, su actual alcaldable, Jordi Sendra, se refleja en esta época como referencia del proyecto de Tarragona. «Tuvimos un gobierno que despertó la ciudad. Se le decía ‘La Tarragona radical y brillante‘. Mi referente es la Tarragona de hace 15 años», explica Sendra en declaraciones a El Món. No lo tendrá fácil, por eso, y es que durante las últimas dos elecciones su espacio político ha obtenido únicamente tres concejales. Este año, se enfrenta a otra problemática y es que el espacio que representaba Convergència i Unió se presenta fragmentado. Más allá de Junts por Cataluña, el PDeCAT –bajo el paraguas de Ara Pacte Local– también ofrece candidatura con las siglas ‘Sí Tarragona‘ y bajo el liderazgo de Mar Giné, que se presenta como una continuista de Dídac Nadal. Aun así, Jordi Sendra explica que Junts por Cataluña les ofreció «lugares de salida» y considera que el culpable de esta fragmentación es la dirección nacional del PDeCAT. «Me encontré con una demanda de cargos. No sacarán ceoncejalías y espero que se lancen pocos votos a la basura», asegura Sendra.
De hecho, por eso Sendra intenta marcar perfil con el actual gobierno municipal, que cree que es un ejecutivo «descentrado» e «inestable». «Yo quiero representar un espacio central«, asegura Sendra, quien lleva como número 2, Elvira Vidal, quién había sido número 3 con Dídac Nadal. Así mismo, el alcaldable de Junts sitúa los principales problemas de la ciudad en el hecho que hay un «problema de sensación de seguridad, la ciudad está sucia, hay colapso de los servicios sociales y hace falta una modernización de la administración». Así mismo, asegura que un nuevo POUM tiene que definir qué ciudad se quiere «en los próximos años» y considera que el actual «te redirige a Poniente». «También hay el problema de las equipaciones vacías», asegura Sendra. Así mismo, opina que «se tiene que apoyar a todas las entidades que gratuitamente ayudan la gente que no llega a final de mes» y pose de ejemplos de la Cruz Roja o la Fundación Buenas noches. También pide pensar en espacios para jóvenes y fomentar políticas de vivienda para ellos.

En cuanto a la seguridad, el alcaldable de Junts opina que «se tiene que volver a la policía de proximidad«. «No puede ser que los agentes siempre estén al coche patrulla», opina Sendra, quien propone una Guardia Urbana para el barrio de Llevant para solucionar los problemas que hay con las ocupaciones delincuencias en este barrio. Además, también se pone las manos en la cabeza con la actual tasa de basura, que el Ayuntamiento subió un 28%. «Esto te hace pensar que la economía del Ayuntamiento está mal. Los ingresos del Ayuntamiento tienen que venir de la actividad económica», explica.
Sendra también expone la problemática que Tarragona sea una ciudad «poco compacta». Por eso, quiere potenciar el uso del transporte público y «en lo posible implementar los carriles bici para impulsar la cultura de ir con patinete». Pero, sobre este aspecto, avisa: «No se puede tener una batalla ideológica contra el coche«. Así mismo, quiere impulsar aparcamientos disuasivos con lanzadoras. En cuanto al comercio, se muestra «preocupado» por el estado de la rambla. «Tendría que lucir y no luce. No se hace una política para evitar el cierre de comercios», asegura Sendra, quienes propone peatonalizar la última coca de la rambla.
En esta línea, Sendra también quiere hablar con el Puerto de Tarragona para «sacar el tren del carbón que pasa por el barrio del Serrallo y la parte baja». El objetivo de Sandra es hacerlo pasar por el puerto con el objetivo de descarbonizar la ciudad. Así mismo, también pide a Adif la cesión de sus terrenos en la calle de Mar para convertirlo en un «paseo ancho». Sendra también quiere centralizar todas las oficinas de turismo en el Banco de España y «aprovechar la casa de la fiesta» para actividad privada.
Hasta trece candidaturas para Tarragona
En común Podemos espera ampliar su representación en el Ayuntamiento de Tarragona y no repetir las diversas disputas internas protagonizadas durante este último mandato. Jordi Collado encabeza una lista «fuerte y unida» y no descarta pactar con los partidos de izquierdas. Entero ellos, la CUP que, después de dos años al gobierno municipal, se presenta a las elecciones del 28-M con una lista capitaneada por Eva Miguel. La candidata cupaire se muestra orgullosa del trabajo hecho durante el último medio mandato, sobre todo, en cuanto a los proyectos vinculados a la vivienda.
El PP recupera Maria Mercè Martorell, quién fue concejala del Ayuntamiento de Tarragona entre el 1995 y el 2007, cuando se dio de baja del partido por «desavenencias». Dieciséis años después, vuelve a liderar los populares en la ciudad. Lo hace con la voluntad de luchar contra la que considera que es una «Tarragona dejada, sucia e insegura». Martorell confía que los populares vuelvan a formar parte del equipo de gobierno.
También se presentan Cs, Vox, el Partido Comunista de los Trabajadores de Cataluña (PCTC), Escaños en blanco, Convergentes y Valientes. De estos solo repite Vox, quien en 2019 obtuvo 1.681 votos. De hecho, se quedaron a 1.880 votos del PP, que entró al Ayuntamiento con dos concejales. Francisco Javier Gómez encabeza la lista. Los cuatro partidos restantes se estrenan este 2023 en la ciudad. Albert Sabaté lidera el PCTC, mientras que José Luis Calabuig es el candidato de Escaños en blanco, Manuel Andrés Marín, de Convergentes y Roberto Hernández, de Valientes.
Posibles pactos
Viñuales se muestra convencido que, si la actual coalición de gobierno suma, ERC y Juntos «pactarán», a pesar de la distanciación de Jordi Sendra con el actual ejecutivo. Por eso, busca ganar con suficientes concejales para gobernar en solitario. «Si somos una mayoría fuerte y pactan, será el pacto de los perdedores», asegura Viñuales. De hecho, Ricomà va en esta línea y asegura que ha «visto una alineación muy clara del PSC con el PP y Cs». «Viñuales ha confeccionado una lista con muy poco acento social y con un planteamiento mucho de derechas», asegura Ricomà, quienes ya avisa que las posibilidades de ERC hacer ecuaciones pasan «muy poco por el PSC». En cuanto a Sendra, es quien se muestra menos claro: «Salgo a ganar las elecciones. El día siguiente ya se trucará a quién se tenga que trucar».
Parla la ciudadanía
La visión de los políticos en plena campaña es una, pero los ciudadanos tienen su propio punto de vista. Pep, de 62 años, considera que uno de los grandes problemas de Tarragona es «la conexión del centro con los barrios». «Falta transporte público y el que hay podría ser muy mejorable», explica Pep, quien cree que la cuestión de la basura «ha mejorado». «Tarragona es una población de servicios. En cambio, Reus es más bien de comerciantes», explica Pep, quienes también opina que es una ciudad «más bien segura». Aun así, alerta: «A Tarragona hay muy poca cosa. Todo el mundo se tiene que ir fuera», asegura, puesto que considera que el precio de la vivienda se ha «encarecido mucho». Así mismo, no ve la diferencia entre Fèlix Ballesteros y Pau Ricomà y afirma que «los políticos se mueven por intereses». «Ballesteros estuvo demasiados años de alcalde», dice Pep, quien asegura que «no votará«. «No me dan ninguna confianza ni los de Tarragona, ni los de Reus, ni los de en ninguna parte», dice Pep, quienes asegura que está «desencantado».
En cuanto a en Josep Maria Juan Biosca, vendedor de cotilleria desde hace 45 años, opina que Tarragona está «supersucia» y «no entiende las desgracias que han hecho en la calle Pere Martell con la avenida del Marqués de Montoliu con el carril bici«. «Se podría haber hecho un carril bici de otra forma. Mi madre, de 92 años, lo tengo que ir a buscar y tengo miedo para aparcar», asegura. Así mismo, asegura que Pau Ricomà lo ha «defraudado mucho». «No ha estado a la altura», explica Josep Maria, quien cree que Tarragona ha perdido puntos durante los últimos cuatro años.

En cuanto a Iolanda, que es peixatera al Mercado Central, denuncia que el actual Ayuntamiento sacó el autobús del AMT del Nàstic de Tarragona. «Para mí esto es muy importante. Para mí y para muchas personas que íbamos», explica Iolanda. En esta línea, también se ha quejado de que durante este Fin de año no se hiciera ninguna fiesta en la plaza Corsini. Así mismo, opina que hay una «dejadez por parte del Ayuntamiento». «Sobre todo en los barrios«, dice Iolanda, quienes afirma que Tarragona está más sucia que hace cuatro años. «Yo vivo en Sant Pere y Santo Pablo y la máquina de limpieza la veo una vez el mes», explica Iolanda, a quien no le ha gustado Pau Ricomà.

