Nuria Marín nació en Vielha, la capital del Valle de Arán, cuando allí vivían poco más de 2.000 personas. Ella, que siempre ha reivindicado ser de pueblo, ahora da detalles de una infancia «muy divertida» y lamenta que todavía hoy se sientan «la comarca olvidada» de Cataluña en el pódcast de Arrelats centrado en la lengua. La periodista del corazón asegura que todavía recuerda encadenar una fiesta mayor tras otra: «Piensa que tenemos 33 pueblos mayores alrededor y eso implicaba que podías ir de romería a 33 fiestas mayores». El Valle de Arán ha cambiado mucho desde los años 80, cuando ella nació. Allí vivió hasta el 97, cuando se mudó a Lleida para estudiar los últimos años de instituto antes de trasladarse a una Barcelona que ya no ha abandonado.
¿Cómo es el carácter aranés, ella que lo ha tenido siempre a su alrededor? «Allí la sociedad es cerrada, hace muchísimo frío y tenemos nuestro microclima atlántico. Eso sí, también el carácter aranés es un microclima en sí mismo. Nuestro carácter es peculiar, es gente un poco cerrada y si no tienes ocho apellidos araneses no llegarás a ser un aranés. No te aceptan, si tú ahora vas a vivir allí siempre serás un forastero«. De hecho, también la han criticado a ella toda la vida porque su padre era leridano y no aranés. Hace poco, de hecho, concedió una entrevista en aranés y la criticaron en los comentarios: «Un usuario decía que no era aranesa, que era una catalana que habla aranés. Y eso me dolió, es feo jugar con la identidad de la gente. Nadie puede decirme de dónde soy, yo soy aranesa porque es donde pasé mi infancia y donde tuve mi primer novio, donde estudié… «.
Su padre, un fanático de la montaña y los deportes de aventura, se trasladó a Vielha cuando era muy joven y lo primero que hizo fue aprender el aranés. Ella también lo habla perfectamente gracias a haber ido allí a la escuela, aunque asegura que en su época se hablaba más castellano que otra cosa en clase. Hace muchos años que no vive en el Valle de Arán, pero todavía se siente parte: «Yo me siento supercatalana y también superaranesa, tengo esta dualidad que creo que es compatible. Tengo un conflicto porque no sé qué me siento más, pero pueden convivir uno y otro«.
Nuria Marín lamenta que en el Valle de Arán se sienten «la comarca olvidada» de Cataluña
«La sensación de abandono la hemos tenido toda la vida», añade Nuria Marín en esta entrevista. Considera que muchos de los habitantes del Valle de Arán creen que son «la comarca olvidada» de Cataluña: «Sí, absolutamente. Cuando veía El Temps de TV3 y enfocaban la iglesia de Vielha, era fiesta mayor«. Se sienten más araneses que catalanes, dice, pero porque «te lo inculcan mucho«: «Además, que tenemos un idioma, una cultura y un clima propios… y que estamos en el quinto pino». Y, ha sido entonces, cuando ha compartido una anécdota muy significativa: «En la escuela, cuando me querían insultar me decían la catalana«.
En el Valle de Arán la sienten de fuera, pero en Cataluña tampoco acaban de saber que es de aquí porque ha trabajado muchos años en Madrid: «Me siento desarraigada, totalmente». Y es que lamenta que en TV3 no la ficharon antes porque «aquí nadie sabía que era catalana«. El fichaje por Està Passant lo cambió, afortunadamente, y ahora reconoce que el día del casting estaba supernerviosa: «Mi pareja es guionista de humor y recuerdo tardar tres días en escribir mi guion para la prueba del programa porque estaba cagada y tenía un síndrome del impostor enorme«. ¿Otro titular que ha dejado caer? Que es cierto que le ofrecieron presentar el Zona Franca. ¿Cómo es que dijo que no? Porque sabía que la despedirían de Telecinco pronto «y quería mi finiquito», ha dicho entre risas.

En esta entrevista, Nuria Marín ha revelado que llegó a ser muy quinqui cuando era adolescente. Cuando comenzó el instituto y conoció a los chicos que estudiaban en otras zonas del Valle de Arán, recuerda enamorarse perdidamente de un chico que le gustaba mucho a ella y a una buena amiga suya: «Él era maquinar y salíamos mucho de fiesta, recuerdo fumar un paquete de tabaco cada día cuando solo tenía 13 años y delante de mis padres, me la suaba… Era muy rebelde. A mi padre no le gustaba que fumara y tampoco que saliera con aquel chico«, ha revelado. Unas confesiones divertidas que permiten saber un poco más sobre una de las presentadoras de moda del momento.

