Karmele Marchante ha trabajado toda su vida en televisión, un medio al que ha vuelto después de un tiempo fuera de Telecinco por diversos problemas. La estrella catalana no lo ha tenido fácil en los últimos años, pero tampoco lo tuvo cuando era pequeña y vivía en una familia con muchos problemas.
La catalana ha hablado de su infancia en algunas entrevistas personales, pero nunca había dado tantos detalles como lo ha hecho en la promoción de su último libro cuando ha hablado con La Vanguardia. En esta conversación, ha calificado su infancia como “triste” y ha compartido detalles muy impactantes de unos primeros años que la han marcado para siempre: “Mi infancia fue triste, no tenía juguetes, ni ositos de peluche o amigas, ni siquiera me organizaban cumpleaños”.
Era muy pequeña cuando los padres pidieron a los abuelos de Tortosa que cuidaran de ella, cuando Karmele tuvo que vivir sin el padre ni la madre. Ahora que han pasado los años, lamenta haber sentido tanta “soledad” y “falta de cariño” durante tanto tiempo. Fue de esas niñas que tienen que madurar antes de tiempo: “Estuve viviendo con mis amigos en un entorno muy cerrado de Tortosa”.

Lo único bueno, que convivió con una abuela emprendedora que era la auténtica matriarca de la familia: “Crecí con ella porque mis padres me abandonaron. Recuerdo que tenía una hucha donde iba guardando dinero para poder ir a ver a mis padres y a mi hermanita”, ha reconocido.
Karmele Marchante recuerda el peor incidente que ha vivido con el padre
Muchos aún recuerdan el durísimo testimonio que sacó a la luz sobre un incidente con el padre que nunca podrá olvidar. El padre era totalmente contrario al uso del catalán y, un día, la golpeó como castigo por haberla oído hablar catalán con una amiga de la escuela: “Me tiró al suelo del golpe… Nunca le perdoné la severidad, la dureza y la crueldad con la que me trató”.
El padre era muy duro con ella, mientras que la madre era totalmente permisiva ante eso. De hecho, llegó a permitir que sacara una pistola de un cajón y la amenazara con matarla. Su infancia fue realmente complicada, por lo tanto, y Karmele considera que es por eso que acabaría convirtiéndose en una chica inconformista.

