Isabel Pantoja ha sufrido importantes problemas económicos que la han llevado a acumular una deuda millonaria con el banco. Entre la multa de Hacienda y la caída de ingresos, la cantante no ha podido pagar la hipoteca de la mítica Cantora y ha acabado perdiéndola. De hecho, se ha visto obligada a deshacerse de ella porque el banco le reclamaba una cantidad elevadísima que veían que no podrían recuperar. ¿Y qué ha pasado? Que la han puesto a subasta y, mientras tanto, un nuevo comprador libanés ha decidido invertir en ella y reconvertirla.
Ahora se sabe que esta finca que adquirió Paquirri en los años 80 ha sido comprada por 1.200.000 € y que tendrá una segunda vida. Dejará de ser la finca familiar de los Pantoja y pasará a explotarse como una plantación de pistachos. Pocos se imaginaban una segunda vida tan diferente, pero así lo ha confirmado el director de la revista Lecturas en un programa de Telecinco. Sorprendentemente, ha tenido acceso al deseo de este empresario que quiere aprovechar el extenso terreno del que cuenta la finca para convertirla en una plantación de este tipo de fruto seco, lo que ha triplicado su precio recientemente gracias a la gran popularidad que tiene el chocolate de Dubái.
En este mismo programa, el sobrino de Francisco Rivera ha rememorado todos los días que pasó allí cuando su tío aún estaba vivo: «Es verdad que Cantora siempre fue la joya de la corona de su patrimonio. Recuerdo que allí viví los días más felices de mi infancia y, seguramente, de mi vida». Una venta que debe haber dolido mucho a toda la familia, claro, aunque nadie ha movido un dedo para intentar ayudar a la cantante en esta deuda. Kiko Rivera lo intentó en su momento, pero la mala relación con la madre no ayudó a arreglar aquella situación.
El nuevo propietario ha tardado en firmar el contrato de compraventa, pero parece que ha sido una demora relacionada con el largo proceso burocrático que ha tenido que pasar mientras acreditaban la procedencia de ese dinero para evitar que hubiese un blanqueo de capitales detrás. Este francés de origen libanés habría mantenido contacto con el hijo de Isabel Pantoja, dicen, quien habría intercedido para aceptar su propuesta de compra.

Isabel Pantoja, sin casa ni buena relación con los hijos
Esta pérdida de patrimonio tan importante llega en un 2026 complicado para la cantante. La artista ha visto muy mermada su situación económica, de la misma manera que nunca antes se habría sentido tan sola. Ante esta situación, parece que habría dado su brazo a torcer y comenzar a plantearse perdonar al hijo después de todo y retomar una relación que parecía totalmente insalvable.
Dicen fuentes cercanas a ella que tiene ganas de «recuperar el tiempo perdido» con Kiko y sus nietas, de la misma manera que también habría comenzado a pedir perdón a antiguos amigos y conocidos que han estado realmente enfadados con ella por su actitud distante y déspota en estos últimos años.


