Lucas González, el antiguo miembro de Andy y Lucas, se ha sometido a la tercera operación de nariz en solo dos años. Pocas personas deben arrepentirse tanto de no haber hecho caso a las recomendaciones del cirujano en cuanto al postoperatorio, ya que no haberse cuidado bien en la primera intervención le ha ocasionado secuelas graves. Convertido en un meme por la deformidad de su nariz, él mismo ha reconocido que ha tenido que visitar a un montón de especialistas para intentar que le arreglaran el desastre. Han tenido que pasar muchos meses hasta que ha encontrado, en Turquía, un equipo de cirujanos que parecen haber encontrado una solución al grave desastre.
El artista confía poder cerrar, definitivamente, una etapa marcada por el desgaste físico, las intervenciones fallidas y las especulaciones sobre su aspecto. En declaraciones a la revista Semana, Lucas ha explicado que no hay motivos para preocuparse, aunque los médicos podrían necesitar «un poco más de cartílago» para lograr el resultado deseado.
Un último retoque a Lucas González después de un largo “calvario”
Lucas es consciente de que los vendajes pueden generar comentarios sobre el resultado de la operación y ha querido adelantarse a las posibles especulaciones. “Quizás llevo una escayola, me pueden ver por la calle y pueden decir que ha salido mal”, ha advertido. Pero, según ha detallado, no se trata de una reconstrucción completa, sino de un pequeño ajuste para corregir posibles imperfecciones: “Es simplemente un retoque para que todo quede perfecto, por si hay algo doblado o algo que no quedó en su lugar”, ha aclarado.
Aunque ahora ve más cerca el final de este proceso, el cantante reconoce que la experiencia ha sido especialmente dura: “Está siendo un calvario porque lo he pasado muy mal. Sí que es verdad, pero, que estoy viendo la luz al final del túnel”, ha confesado.

¿Qué complicó la recuperación del cantante de Andy y Lucas?
Los problemas nasales de Lucas se remontan a una primera rinoplastia que, con el paso del tiempo, terminó provocando complicaciones estéticas y funcionales. El mismo artista explicó el origen de todo durante su visita a El Hormiguero, donde reconoció que no había seguido correctamente las indicaciones médicas: “No me cuidé como debía, me quité las gasas antes de tiempo y me metí en el agua cuando no debía; cometí errores que terminaron estropeando la recuperación”, admitió.
La deformación resultante lo llevó a buscar soluciones en España, pero las diferentes revisiones no lograron el resultado esperado. Finalmente, decidió recurrir a especialistas internacionales en cirugía reconstructiva. El pasado septiembre viajó por primera vez a Turquía para someterse a una intervención de varias horas que requirió una reconstrucción profunda de la estructura nasal, con una remodelación ósea integral.

Al regreso, en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, afrontó con humor las preguntas de los fotógrafos e incluso aseguró que se veía “más guapo”. Ahora, con esta segunda intervención, los especialistas pretenden incorporar tejido cartilaginoso y terminar de fijar la estructura de la nariz. Lucas espera que sea el último paso de un proceso que le ha ocasionado muchos meses de sufrimiento y que, por fin, pueda pasar página.

