La continuación de la escalada de violencia en Oriente Medio y la amenaza de Trump de bombardear las instalaciones eléctricas iraníes si no se reabre el estrecho de Ormuz, ha obligado al gobierno de China a advertir que la continuación de este conflicto, iniciado el 28 de febrero a raíz de la ofensiva de Israel y Estados Unidos contra este país del Golfo Pérsico, llevará a la región a un «caos incontrolable».
En este sentido, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Lin Jian, ha resaltado que si el conflicto sigue «expandiéndose y la solución se complica», la región caerá en un «círculo vicioso» de violencia. Así, piden a las partes que pongan fin a las operaciones militares, «regresen al diálogo y las negociaciones, y eviten que continúe esta guerra, que nunca debió comenzar». Ha destacado que el país asiático «mantiene la comunicación» con las partes involucradas en el conflicto y sigue comprometido en promover la reducción de las hostilidades, según ha informado el diario chino Global Times y ha recogido la agencia Europa Press. El diplomático ha hecho estas declaraciones en el marco del ultimátum de 48 horas de Trump y sus advertencias sobre la «destrucción total» de Irán.

Irán está preparado para responder a «cualquier amenaza»
En contrapartida, la Guardia Revolucionaria iraní ha advertido este lunes que está «decidida a dar respuesta a cualquier amenaza» y ha recalcado que, en caso de que Trump haga efectiva cualquier decisión, Teherán «atacará las centrales del régimen ocupante — en una referencia a Israel — y las de los países de la región que abastecen de electricidad a las bases estadounidenses», así como «la infraestructura económica, industrial y energética de la cual Estados Unidos es accionista».
Entre los muertos en las hostilidades, se encuentran algunas figuras destacadas del sistema político y militar de Irán como el líder supremo, el ayatolá Ali Khamenei; el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Larijan; y los ministros de Defensa e Inteligencia, Aziz Nasirzadeh y Esmaeil Jatib, respectivamente, así como altos cargos de las Fuerzas Armadas y otros organismos de seguridad. En el último balance difundido por el país chiita se han contabilizado más de 1500 muertos.
Irán amenaza con minar las rutas del golfo Pérsico
El Consejo de Defensa ha sido muy contundente en su amenaza sobre un posible ataque contra el sur y las islas iraníes: «Cualquier intento del enemigo de atacar las costas o las islas iraníes traerán, en línea con la práctica militar habitual, el minado de todas las rutas de acceso y líneas de comunicación al golfo Pérsico», y ha detallado que la acción sería ejecutada con varios mecanismos de minas navales, «incluidas minas flotantes que se pueden lanzar desde la costa».
En este caso, todo el golfo Pérsico se encontraría en una situación similar al estrecho de Ormuz, y «la responsabilidad recaería en la parte atacante», han añadido las autoridades de Irán. «No se debe olvidar el fracaso de cien desminadores en los años 80 a la hora de retirar las minas marinas», en referencia a la situación atendida durante la guerra que enfrentó a Irán e Irak entre 1980 y 1988. La Guardia Revolucionaria ha reivindicado en los últimos días diversos ataques contra barcos en el estrecho de Ormuz, como respuesta a la ofensiva israelí y estadounidense contra el país asiático. El régimen islámico ha estado atacando el territorio de Israel e intereses estadounidenses en Oriente Medio, incluidas bases militares.
