Irán ha respondido al ataque matutino de EE.UU. e Israel sobre Teherán con 1.200 misiles dirigidos contra territorio israelí y contra las bases estadounidenses en Bahrein, Catar, Kuwait y los Emiratos Árabes, según informó la agencia iraní Fars. Por ahora, solo Bahrein y Catar han confirmado estos ataques, aunque no han especificado su origen. El Ministerio de Exteriores de Irán ha acusado a EE.UU. e Israel de violar los principios de las Naciones Unidas y ha asegurado que usarán “todo su poder y capacidades” para responder “con fuerza”. Mientras tanto, Israel ha declarado el estado de emergencia y ha cerrado el tráfico aéreo.
Los ayatolás defienden que Irán se había reunido con EE.UU. para “demostrar la rectitud de la nación iraní y la ilegitimidad de cualquier pretexto para la agresión». «El pueblo de Irán se enorgullece ahora de haber hecho todo lo necesario para evitar la guerra. Ha llegado el momento de defender nuestra patria y enfrentar la agresión militar del enemigo», indicó la diplomacia iraní.
Horas antes, en un comunicado oficial, Donald Trump confirmó el ataque y lo defendió alegando que busca “eliminar la amenaza” de los ayatolás. El magnate americano también pidió a la población civil que se rebele contra el régimen. Las autoridades de Irán han denunciado la muerte de al menos 85 estudiantes en una escuela y la Media Luna Roja habla de 200 el número de muertos en todo Irán.

Europa retira el personal no esencial
El mundo contiene la respiración y observa en qué termina la escalada de tensión. La Unión Europea, que ha condenado el “programa de misiles balísticos y nucleares” del régimen ayatolá, ha advertido que “los últimos eventos son peligrosos”, en alusión al ataque de Trump y Netanyahu. La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, ha ordenado la retirada del personal diplomático no esencial instalado en Oriente Próximo y ha reforzado la misión ‘Aspides’, destinada a proteger los barcos de mercancías en el mar Rojo.
«La protección de los civiles y el derecho internacional humanitario son prioritarios», ha manifestado Kallas sobre la situación en que queda la región. «Nuestra red consular está plenamente comprometida con la facilitación de las salidas de los ciudadanos de la UE y el personal no esencial de la UE se está retirando de la región», ha insistido.
“Rechazamos la acción militar unilateral de Estados Unidos e Israel, que supone una escalada y contribuye a un orden internacional más incierto y hostil”, ha escrito en las redes el presidente español, Pedro Sánchez. Mientras tanto, el ministro de Asuntos Exteriores de España, Manuel Albares, ha pedido “respeto por el derecho internacional” y ha apelado a una “desescalada” de la tensión. “La violencia solo trae caos”, ha remarcado en las redes. El ministerio ha puesto a disposición de los ciudadanos las embajadas de la región.
Carles Puigdemont también se ha referido a la escalada de tensión, teniendo un recuerdo para las personas opositoras al régimen iraní. “Los recuerdo precisamente ahora para que cuando termine este conflicto que se ha iniciado no vuelvan a ser los eternos olvidados, las víctimas de la represión de los regímenes futuros”, ha indicado.


