La comunidad de historiadores y estudiosos catalanes se ha volcado con la cruzada particular del Centre d’Història Contemporània de Catalunya (CHCC). Este organismo fundado por la Generalitat en el año 1984, bajo el mandato del presidente Jordi Pujol, está en peligro de desaparecer tras encadenar una serie de traspasos internos entre departamentos de la administración catalana que lo han dejado prácticamente sin recursos económicos ni humanos. Para evitar este desenlace, se impulsó el manifiesto Por un Centre d’Història Contemporània de Catalunya, con proyecto y futuro renovados, al servicio del país, que ya cuenta con más de 200 adhesiones, entre profesionales individuales y entidades de diferentes sectores.

El documento no solo denuncia la situación límite que vive el centro, sino que también pide dotarlo de herramientas para poder seguir siendo un «apoyo básico para ayudar a la investigación y a la difusión de la historia de Catalunya». Cabe recordar que en estas cuatro décadas de trayectoria, el organismo ha otorgado un millar de ayudas a la investigación historiográfica y otro millar de subvenciones para la publicación de investigaciones, muchas de ellas proyectos de tesis doctoral o estudios de historia centrados en el ámbito local y comarcal del país.

Reunión agridulce con la consellera de Cultura

La presión de los firmantes permitió que una representación de los impulsores del manifiesto se reuniera con la consellera de Cultura, Sònia Hernández, el pasado 29 de enero en la sede del Departamento. En el encuentro, se le expuso la preocupación por la continuidad del CHCC y la dinamización de su actividad. También se le pidió fortalecer la personalidad del centro, contando con suficientes medios humanos y económicos y con una dirección propia y con proyecto. A su vez, Hernández aseguró que compartía la necesidad de mantener la actividad del organismo y la voluntad de potenciar la investigación. Asimismo, también se comprometió a mantener su personalidad y reconoció su infradotación presupuestaria, señalando que su traspaso al Departamento de Justicia se haría con todos los medios personales, la biblioteca y el presupuesto.

Los impulsores del manifiesto remarcan que, sin una personalidad jurídica y administrativa propia, no se puede garantizar el mantenimiento y consolidación del centro y sus funciones y alertan que no se puede prorrogar la «situación de decadencia» que ha vivido el centro en los últimos quince años. En este sentido, valoran positivamente las buenas palabras e intenciones de la consellera Hernández, pero lamentan que la reunión concluyera sin «ninguna concreción ni compromiso firme aparte de manifestar la voluntad de programar nuevos encuentros». «Por ahora, la continuidad del CHCC, con personalidad, plan y capacidad para llevar a cabo sus proyectos, no está garantizada […] Esperamos que antes de las vacaciones de verano las dudas se hayan disipado y el centro enderece su rumbo. Si no fuera así, se deberían tomar otras medidas de presión y de manifestación fruto de la preocupación y descontento general que estamos detectando», señalan en un último comunicado.

El Centre d’Història Contemporània de Catalunya (CHCC) tiene su sede actual en el Museu d’Història de Catalunya / MHB

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