El PSC ha exigido este viernes a la Comisión de Control de la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales (CCMA) una aplicación firme del libro de estilo ante los «discursos de odio» en las redes sociales y, en este sentido, ha instado a TV3 a intervenir y amonestar con «tarjeta amarilla o roja» a Jair Domínguez, humorista y copresentador del programa Està Passant. Durante su intervención parlamentaria, el diputado socialista Cristòfol Gimeno ha manifestado que no quería «hablar de nombres», pero ha hecho referencia explícita a un hilo de Jair Domínguez en la red social X, donde se aseguraba que «el gran problema de Occidente es la pérdida o destrucción de la identidad», que «la multiculturalidad es el peligro», y lamentaba que ser «identitario» se haya convertido en un término peyorativo.
Més enllà dels sous, el lloguer i el comerç sostenible, que son coses passatgeres (com la vida), hi ha quelcom que hauria de preocupar i unir els europeus i és evitar que els nazis i l’islam s’apoderin de les nostres ciutats. Salvar el país del totalitarisme. Parlem-ne. 👇
— Jair Dominguez (@sempresaludava) October 21, 2026
El parlamentario socialista ha equiparado el hilo del humorista con «el discurso que escuchamos en el Parlamento por parte de las extremas derechas. De los que destilan odio cada día. De los que defienden, de alguna manera, la pureza de la raza catalana, algunos, y la pureza de la raza española, otros». Con este argumento, Domínguez ha instado a los responsables de TV3 a actuar porque los presentadores y colaboradores habituales son «la cara que promociona la marca de la casa» y constituyen un referente clave para muchos ciudadanos y jóvenes, que «no diferencian entre la televisión pública y las redes sociales de esta persona». Por eso, el diputado socialista ha defendido que se deben aplicar medidas correctoras claras y ha señalado que una «tarjeta amarilla o si es necesario roja es muy pedagógica» para evitar comentarios que, según él, incitan al odio.
«No podemos mostrar tarjetas amarillas y rojas»
«Ya sé de quién me habla», le ha respondido el director de TV3, Sigfrid Gras, durante su respuesta, donde también ha recordado que la cadena ha actuado y ha mostrado «tarjeta amarilla» cuando ha habido situaciones que se han producido en programas. Gras ha manifestado que entiende el debate, pero ha expuesto que la CCMA cuenta con más de un millar de colaboradores, y que su obligación principal es vigilar y supervisar todos los contenidos que se emiten a través de los medios de comunicación y canales de difusión de TV3.

Gras ha admitido que hay comentarios que gustan a la dirección y otros que no, pero ha subrayado que existe un límite muy fino y complejo entre el cumplimiento del libro de estilo y el respeto a la libertad de expresión de estas personas en sus espacios privados. En esta línea, ha remarcado que «nosotros tampoco podemos entrar en sus redes a decir lo que deben decir», añadiendo que intentar regular o prohibir las redes particulares de todos los colaboradores supondría un terreno de una gran dificultad jurídica y práctica. «No podemos mostrar tarjetas amarillas y rojas por cosas que pasan fuera de nuestros medios», ha concluido.
PP y Vox cargan contra Gal·la Castelltort y piden «medidas»
Por otro lado, PP y Vox han denunciado en la Comisión de Control de la CCMA un vídeo de la presentadora del programa Loft de iCat, Gal·la Castelltort, justificando los disturbios en Francia y llegando a animar a quemar la Sagrada Familia. El popular Alberto Villagrasa ha atacado la «indigencia moral» de la colaboradora por «incitar a los más jóvenes a la violencia», y ha reclamado «medidas» ejemplares a los responsables de los medios públicos. Por su parte, Alberto Tarradas, de Vox, ha calificado de «graves e irresponsables» las declaraciones de Castelltort, y ha reclamado a la CCMA que tome medidas contra la colaboradora.
En la respuesta al PP, la presidenta de la CCMA, Rosa Romà, ha defendido la complejidad de encontrar un equilibrio constante entre el obligado cumplimiento del libro de estilo por parte de todos los profesionales y la libertad de expresión en los canales privados de los colaboradores. Romà ha señalado que el comentario de Castelltort se produjo en un ámbito externo al programa y que «fuera de contexto puede tener una determinada interpretación, pero en su contexto y para su público puede tener otra». Además, aunque admitió que hay comentarios que a veces no le gustan nada, ha subrayado que entrar a regular las opiniones en espacios particulares es un terreno extremadamente delicado, al tiempo que ha remarcado la necesidad de proteger la imparcialidad de los medios públicos catalanes. Una opinión compartida por Gras en su respuesta a Vox.

