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El portavoz de ERC en el Congreso de los Diputados, Gabriel Rufián, mantiene su apuesta por construir un frente común de izquierdas y vuelve a marcar distancias con la dirección de Esquerra Republicana, concretamente con su presidente, Oriol Junqueras. El líder de la formación republicana en Madrid ha defendido abiertamente la incorporación de perfiles como la exalcaldesa de Barcelona Ada Colau o el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, en una hipotética candidatura conjunta en Cataluña para las próximas elecciones españolas. Unas declaraciones que lo enfrentan directamente con la línea fijada por Junqueras, quien rechaza coaliciones de esta naturaleza y apuesta porque los republicanos concurran a las urnas en solitario. «Fui a prisión por Cataluña, no para que Ada Colau sea diputada de Esquerra», sentenció el líder de ERC hace unos meses, cerrando así la puerta a la propuesta promovida por su portavoz en Madrid.

En una entrevista emitida este domingo en el programa Salvados de La Sexta, Gabriel Rufián no se ha mordido la lengua y ha sido contundente al valorar el rechazo de Junqueras a sumar alianzas con el espacio de los Comuns y Sumar: «Me parece un error, no sobra nadie». El portavoz de ERC en Madrid ha justificado su posición asegurando que la prioridad absoluta debe ser frenar el avance de la extrema derecha y ampliar la base electoral progresista, independientemente de las siglas. «Si Colau arrastra un voto me vale, y si Urtasun lo mantiene, también me vale», sentenció.

La propuesta de Rufián de articular una lista unitaria a la izquierda del PSOE no es nueva, pero sus palabras evidencian de nuevo las grietas estratégicas internas entre el grupo parlamentario en Madrid y la dirección del partido en la calle Calabria de Barcelona. A principios de este año, el portavoz en la cámara baja ya sacudió el tablero político defendiendo este entendimiento, un movimiento que lo llevó a compartir escenario con varios líderes del espectro soberanista y de izquierdas para explorar puntos en común. Pero, más allá de la puesta en escena, la propuesta planteada por el líder del partido en Madrid genera malestar en las filas internas del partido porque consideran que parte de una idea errónea. En este sentido, remarcan que la propuesta se aleja del papel que debe hacer ERC, que en ningún caso debe hacer la función de dar aire a las izquierdas españolas.

Rufián alude al pasado reciente de los líderes del Proceso

Mientras Junqueras prioriza el perfil propio y la marca de ERC para medir las fuerzas de la formación en las urnas, Rufián insiste en la necesidad de unidad de acción para garantizar la representatividad del espacio progresista. Interrogado sobre si ve factible compartir lista en Cataluña con figuras como Colau o Urtasun, el diputado ha insistido en su total predisposición: «A mí no me sobra nadie», subrayó, antes de remachar con una alusión al pasado reciente de los líderes del Proceso: «Si no, tendremos que volver a Soto del Real a ver gente». Esta nueva discrepancia pública reabre el debate sobre la política de alianzas de Esquerra Republicana ante el próximo ciclo electoral en el Estado español. La insistencia de Rufián en abrir las listas a referentes de los Comuns expone las diferencias sobre el rumbo táctico de la organización y pone de manifiesto la dificultad de la dirección para coordinar un mensaje homogéneo entre Barcelona y Madrid.

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