Laura Fa ha hecho una importante defensa de El Port de la Selva, ya que es aquí donde se encuentra el camping en el que descansa cada verano desde hace muchos años. Una barcelonesa enamorada de la Costa Brava que ahora ha dado más detalles de cómo comenzó esta particular historia de amor en una entrevista que aprovecha para hacer un repaso a su trayectoria. Entre Llançà y El Port de la Selva se encuentra La Vall de Santa Creu, el pueblecito de montaña que está antes de llegar a Sant Pere de Rodes, el cual ella conoce bien porque su padre era de allí: «Desde que tengo 8 años, que mis padres se instalaron en el camping y ya no nos movimos. De hecho, cuando ellos ya dejaron de hacer camping, yo continué yendo», ha explicado en unas declaraciones a Girona secreta.
¿Cómo es su verano en El Port de la Selva? Pues le gusta que tenga una cosa muy buena, el alojamiento limitado: «Hay los hoteles que hay y el camping, no se puede llenar más y es superprivilegiado. Tenemos un rinconcito con un privilegio absoluto». «Mi vida aquí es playa, amigos y aprovechar el festival de Roses, en l’Escala… Relax. Estoy todo el año comiendo y cenando fuera, lo que quiero en las vacaciones es estar con mis amigos y tranquila», ha comentado.
¿Cómo acabó Laura Fa en la prensa del corazón?
A los 12 años, la periodista de Badalona ya comentaba los chismes en el camping: «Recuerdo que la madre de una amiga siempre decía que iría a comprar la Lecturas y me la daba para que yo les explicara a las otras madres todo lo que allí veía. No tenía muy claro, en ese momento, si quería hacer del corazón… pero sí que sabía que me gustaba un poco el mundo del espectáculo y que quería ser periodista porque me interesaba». Ella comenzó haciendo Deportes porque no encontraba mucha oferta del corazón en Cataluña, pero pronto se dio cuenta de que no era su especialidad: «Lo que pasa es que como en Cataluña somos un poco estirados en el sentido de no querer que hablen de nosotros, no había el volumen de corazón que hay en Madrid«.
El deporte la aburría bastante, ya que ella lo que quería era narrar los partidos de baloncesto y no ser la típica reportera que habla con los jugadores a pie de pista: «Lo que pasa es que vi que de chicas narrando ni hablar… Aún me encuentro con obstáculos por el hecho de ser mujer y eso que en el mundo del corazón no me pasa tanto porque lo consideran minoritario, ya que no lo quieren». Si los «heterobásicos» quisieran quedarse con el mundo del corazón y les interesara lo más mínimo, tiene «clarísimo» que las mujeres lo tendrían bastante más complicado: «Hace 25 años, me di cuenta de que no narraría un partido y pensé que estaría bien enviar currículums a revistas del corazón y fui a parar a una agencia de paparazzi«.
Laura Fa tenía muy claro que no quería hacer televisión: «Como no era guapa, sabía que no lo haría. Y la otra cosa es que, como tengo este catalán de Barcelona, no haría radio… así que me dediqué a la prensa escrita». Y, después, curiosamente, lo que menos ha hecho ha sido periodismo escrito. Que la contrataran en Arucitys, de hecho, cambió su vida: «Empecé a colaborar en Catalunya Ràdio y en TV3, así como en Cazamariposas«.

Hasta que un día la llamaron de Telecinco porque, atención, Belén Esteban había dejado las drogas y ese era el primer programa al que volvía: «Querían que analizáramos cómo había sido su entrevista de regreso cuando explicaba que se había rehabilitado». «Por una noche me pagaron muy bien, no sé si 1.200 € o así. Pero es que en Crónicas Marcianas pagaban 3.000 y 4.000 € por colaboraciones, eh, que yo ya no lo he pillado… pero aquella noche me dijeron que me pagarían eso y me quedé con la boca abierta ya que en Cataluña las colaboraciones siempre han sido una porquería», ha añadido.
«En Cataluña tenemos material para tener un mundo del corazón potente, pero los personajes del corazón no están preparados, aunque debemos explotarlo», ha dicho en un lamento que comparten muchas de las periodistas que se dedican a ello.

