María Pombo ha dejado boquiabiertos a sus seguidores con un titular sobre su vida privada que aún se desconocía. La influencer lo ha explicado prácticamente todo, una transparencia extrema que viene ligada a su trabajo de creadora de contenido. Es por eso que ahora ha causado gracia que saque a la luz un episodio de su pasado que aún no había compartido con los seguidores, sobre todo porque no es una tontería sino un chisme muy grande.
Ahora que está de vacaciones en Cantabria, ha aprovechado para visitar un supermercado para adquirir un par de cosas. Como iba cargada con la leche para los niños, se guardó en los bolsillos tres perfiladores de labios que quería comprar para poder transportarlos hasta la caja. El asunto es que se olvidó y terminó yéndose sin pagarlos. Y, cuando se dio cuenta, quiso regresar al supermercado para pedir perdón y pagarlos. Una anécdota que ha hecho que recuerde un escenario en el que no fue tan buena ciudadana, ya que entonces sí que la atraparon después de intentar robar en un supermercado.

¿Por qué tuvo que hacer María Pombo trabajo social?
María Pombo era mucho más joven y estaba de viaje al otro lado del mundo. De hecho, dice que solo tenía 15 años cuando la detuvieron por haber robado un jugo de naranja y una caja de sushi. Estaba de viaje en el extranjero, pero eso no impidió que tuviera que asumir las consecuencias de sus actos: «Terminé haciendo trabajos sociales durante meses antes de ir a la escuela«.
El delito era lo suficientemente grave como para que la castigaran de esa manera, unas horas con delincuentes que la hicieron reflexionar y darse cuenta de lo que había hecho: «Experiencia más que suficiente para no reincidir«.

Los seguidores se han quedado boquiabiertos con la historia y, rápidamente, han advertido a María Pombo que se preparara porque los medios de comunicación comenzarían a hacer noticia. Ella ha admitido que era consciente y ha pedido apoyo a su comunidad entre bromas: «Si eso pasa, ustedes defiendan mi inocencia, ¿de acuerdo?«.

