Esquerra Republicana ha puesto sobre la mesa los tres elementos imprescindibles que está negociando con los socialistas para cerrar un acuerdo para los presupuestos con el Gobierno de Salvador Illa. Después de que el traspaso de la recaudación del IRPF haya pasado de «línea roja» a un segundo plano, las tres exigencias de ERC son la sociedad mercantil de inversiones de Cataluña, la línea de tren orbital y más «soberanía nacional» con un traspaso de competencias que los republicanos están negociando y del cual no dan detalles, alegando que prefieren ser discretos hasta que no se cierre el acuerdo. Así lo ha detallado este lunes el vicesecretario general de comunicación y portavoz de ERC, Isaac Albert, en rueda de prensa, donde ha reconocido que los tres acuerdos dependen de una Comisión Bilateral entre el gobierno español y la Generalitat, que serán los responsables de fijar fecha y orden del día.

Es decir, la formación de Oriol Junqueras quiere aprobar las cuentas de Illa, pero con un acuerdo con los dos ejecutivos a la vez, en el que debe quedar explicitada la voluntad política de Pedro Sánchez –que afronta el último año de legislatura– de cumplir la parte que le corresponda para desplegarlos. Al mismo tiempo, ERC desvincula esta negociación de polémicas relacionadas con conflictos que considera secundarios, como por ejemplo la petición de cese del director general de los Mossos d’Esquadra, Josep Lluís Trapero.

El acuerdo político que acompañaría el sí de ERC a los presupuestos pasa por la creación de la Sociedad Mercantil de Inversiones en Cataluña, un organismo que no necesita la luz verde del Congreso de los Diputados. De hecho, el proyecto de ley de ERC para la creación del consorcio de inversiones, y que el Congreso no admitió a trámite, ya contemplaba la constitución de esta sociedad que, entre otras cosas y según establece el proyecto de ley, contaría con participación mayoritaria del sector público estatal. «Este es un camino que nos permitirá avanzar en el instrumento», defendió ERC sobre la constitución de la empresa tras el revés en la cámara española.

El segundo elemento es el eje ferroviario orbital para pasar de «la Cataluña radial, a la Cataluña conectada». Esta red, que conectaría Sitges, Vilanova, Vilafranca, Martorell, Sabadell, Granollers, Mollet y Mataró, serviría para resolver «tres crisis» que sufre actualmente el país: la de movilidad, la de la falta de inversión en infraestructuras, y la de desequilibrio territorial. Aunque desde el partido se defiende que parte de esta línea ferroviaria ya está constituida con la R8 o tramo de la R4, también se admite que para sacarla adelante necesitará un compromiso y una «apuesta clara» del Estado español, que pasaría por una inversión total de entre 4.000 y 5.000 millones. El tercer y último acuerdo político que ERC ha vinculado a la aprobación de los presupuestos es un «ganar soberanía en algún espacio más» que actualmente solo es competencia del Estado, y en el cual la Generalitat podría ser «un actor importante o mayoritario».

Todo pendiente de una bilateral

Por lo tanto, el acuerdo que cierren ERC y el Gobierno necesitará la convocatoria de una bilateral Estado-Generalitat para ratificar los posibles acuerdos en estas tres materias para, posteriormente, el Parlamento de Cataluña –con la mayoría absoluta que forman PSC; ERC y Comuns– dé luz verde a las cuentas. En este sentido, los republicanos no contemplan de ninguna manera que se pueda repetir el mismo escenario que hizo descarrilar el primer proyecto de presupuestos, que el Gobierno presentó sin haber alcanzado un acuerdo con ERC. Con todo, los republicanos quieren evitar fijar un calendario, sobre todo porque la convocatoria de la Bilateral la deben fijar los dos ejecutivos, y solo señalan que las cuentas –tal como dice el acuerdo que suscribieron ambas partes después de que Illa retirara las cuentas del Parlamento– deben estar aprobadas antes de que finalice el período actual de sesiones. «La convocarán cuando ellos crean conveniente«, ha expuesto Albert, que ha admitido que «hay acuerdos que se pueden quedar cortos o largos», pero los republicanos dejan claro que de ninguna manera «no entenderíamos que no se puedan cumplir». A su parecer, el proceso de ratificación en la comisión implica que los acuerdos alcanzados entre los dos ejecutivos sean «firmes» y que esto implica que «se deben poder cumplir».

El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, con el presidente de ERC, Oriol Junqueras, en la Moncloa, el 8 de enero de 2026 / Europa Press

El PSC y ERC ven maduro el acuerdo y lo desvinculan de Trapero

Tanto Esquerra Republicana como el PSC consideran que las negociaciones avanzan. Los republicanos dicen que las conversaciones avanzan «bien», y han añadido que a ellos no les condicionan las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo, aunque admiten que es un tema que ha sobrevolado las negociaciones durante mucho tiempo. En cambio, los socialistas son más optimistas y afirman que el trabajo para cerrar un acuerdo está «muy avanzado». Lo ha dicho la vicesecretaria primera y portavoz del PSC, Lluïsa Moret, que, en rueda de prensa, también ha admitido que ambas partes están abordando «diferentes temas». «Este trabajo está muy avanzado, progresa con el calendario y con el escenario de agenda que se comunicó conjuntamente entre ERC y el PSC», ha manifestado. La dirigente socialista, como han indicado los republicanos, ha reconocido que si hay acuerdos que requieran el aval de los dos ejecutivos en una bilateral, esta se podría producir antes de las vacaciones de verano.

Además, las dos formaciones coinciden en la necesidad de desvincular la negociación de los presupuestos de la destitución de Trapero por las infiltraciones policiales en asambleas de profesores. Los republicanos consideran un «despropósito» esta actuación, pero dejan claro que eso no tiene nada que ver con la negociación de las cuentas. «No haremos que el señor Trapero acabe hipotecando los presupuestos de los hospitales y de las escuelas», ha dicho Isaac Albert, dejando claro que el objetivo de ERC «no es poner una condición que acabe tumbando los presupuestos». Moret, por su parte, ha evitado posicionarse sobre la cuestión que afecta a Trapero, pero sí que, igual que ERC, ha apostado por separar las dos carpetas: «El sentido común es continuar trabajando para conseguir unos presupuestos para Cataluña y las otras situaciones se deben abordar en el Parlamento o, evidentemente, pidiendo las explicaciones o las respuestas necesarias al Gobierno».

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