Carol Rovira ha participado en un pódcast que ha aprovechado para sacar a la luz un par de historias de su vida privada que han despertado mucha curiosidad entre sus seguidores. Por ejemplo, cuando reveló el largo proceso burocrático que tuvo que seguir para descubrir los orígenes de su abuela paterna, que había sido adoptada. La actriz explicó que todos sabían que ella no era hija biológica de los bisabuelos, quienes en principio no podían tener hijos, un detalle que la abuela no supo hasta que se casó: «Su hermana se enfadó con una vecina del pueblo, ella fue a defenderla y esta mujer le dijo que no entendía por qué la defendía tanto si no era realmente su hermana. Cuando llegó a casa, sus padres ya estaban llorando».
En La ronda perversa ha reconocido que siempre había tenido curiosidad por saber de dónde venía la abuela, pero que ella siempre decía que no quería saber nada de sus orígenes: «Cuando hice La Riera, me hice muy amiga de Rosa Boladeras, quien me explicó qué proceso había que seguir para saber el origen de una persona. Le dije a mi abuela que podría saber quién era su madre biológica, le pedí permiso para comenzar a investigar». Sorprendentemente, después de toda una vida negándose a hacerlo, decidió que lo haría: «Me dijo que nunca había querido saberlo, pero que con la vejez de 93 años sí que lo querría saber«.
Carol Rovira inició el proceso burocrático y recuerda a su tío regañándola porque la abuela no paraba de subir al desván para buscar papeles: «Fue un proceso largo y precioso, pero al final supo el nombre de la madre, de dónde era, a qué se dedicaba, cuándo nació, el tiempo que estuvo amamantándola… para mi abuela fue muy bonito. Yo sentía cierto rencor hacia la madre biológica y fue muy importante poder regalarle eso».
Carol Rovira habla de las rupturas que ha vivido
En otro punto de la entrevista, la ex coach de Eufòria habló de su vida amorosa. Estaba hablando de las muchas historias que oye de amigos y amigas a los que les han hecho ghosting cuando, de repente, reconoció que a ella también le han hecho: «Que no te respondan nunca más es horrible y eso dice mucho de esa persona y se ha convertido en un cadáver. O las despedidas esas que no acaban de ser adioses…«.
En las rupturas, dice que los demás suelen enfadarse más con ella que ella con ellos: «Normalmente he ayudado más a que la otra persona se vaya que no me he ido yo, soy bastante pragmática en las rupturas. Vivo sola y me lo paso muy bien conmigo misma. Si la cosa no está bien o esa persona no me suma, pues le he puesto la chaqueta a muchas personas para que se fueran». ¿La ruptura que más le ha marcado? La primera, con mi primer novio: «Recuerdo que me llevaba por donde quería y llegó un día en el que le hice la maleta para que se fuera y recordaré toda la vida ir a llorar y preguntarme a mí misma qué estaba haciendo».

Y también ha tenido tiempo de hablar de trabajo, cuando compartió el trabajazo que tuvo en un rodaje que hizo en Alemania. Le ofrecieron un buen papel en una serie de allí, lo que creía que sería en inglés porque hizo el casting y todas las reuniones previas a la contratación en ese idioma. Cuando le dieron los guiones, se quedó blanca al darse cuenta de que estaba todo en alemán y ella no hablaba el idioma. Sus jefes, sin embargo, no vieron problema y le pidieron que se buscara la vida: «Contraté a una coach alemana y me aprendí todo el texto fonéticamente. Si lo llego a saber, pido más dinero porque fue un trabajazo de la ostia«.
Es uno de los trabajos de los que más orgullosa está como actriz, ya que llegó a tener muy claro qué debía decir: «Al final, me lo aprendí con gestos para integrarlo y ahora solo puedo hablar alemán con las frases de la serie. Dios mío, fue un golpe sobre la mesa porque recuerdo pensar que era imposible y compañeros que me decían que estaba loca… pero lo conseguí y la serie allí fue muy bien».
En los primeros capítulos, ella hablaba con el protagonista en inglés porque pidió que representara que se conocían así y después ya aprendía el alemán cuando avanzaban los años de matrimonio: «Lo más fuerte fue que me pidieron que me doblara a mí misma en alemán en aquellas escenas en las que se me escuchaba en inglés. Le dediqué muchas horas, no está pagado. La coach estuvo conmigo en el rodaje y me iba corrigiendo, así que me sentía más protegida. Me lanzaron a los leones».

