Sergio Dalma ha decidido hacer un cambio de vida radical y ha roto con Madrid. El cantante sabadellense ha hecho las maletas y vuelve a vivir en Cataluña después de 27 años, lo que ha confirmado en una de las pocas entrevistas sobre su vida personal que ha concedido en los últimos años. Siempre muy hermético, ahora rompe la tendencia del silencio en una conversación llena de titulares que publica la revista Lecturas. ¿Por qué ha cambiado de residencia después de tanto tiempo? Él mismo lo explica: «He vuelto a Cataluña, a mi tierra. Lo que pasa es que después de 27 años viviendo en Madrid, a veces te ahogas un poco… pero creo que la vida te lo va marcando«.
El cantante quiere una vida más pausada y más tranquila y, por eso, se ha trasladado a un pueblo de Girona: «Siempre voy sin parar cuando estoy de gira, pero cuando llego a mi casa quiero estar a gusto«. De hecho, asegura que está residiendo en el campo: «Siempre me ha llamado la atención y me gusta la vida de pueblo«. Y es que, en un municipio más pequeño, encuentra que hay más encanto: «La gente va por la calle, se saluda y se mira a los ojos. Eso es muy bonito y en las ciudades grandes no pasa«.

El intérprete de Bailar pegados ha sido abuelo recientemente y también ha hablado sobre esta nueva faceta en su vida: «Se me cae la baba… y estoy muy orgulloso porque creo que ha llegado en una etapa de mi vida muy importante. Intento disfrutarlo al máximo y lo consiento lo que haga falta«.
Sergio Dalma confiesa en qué le gustaría trabajar si no fuera cantante
Sergio Dalma ha hecho historia en la música y todavía se sorprende cuando ve imágenes de su paso por Eurovisión, en 1991: «No tenía nada que ver con lo que se hace ahora… Parecía el festival de una escuela, mientras que la producción de hoy es bestial». Tiene clarísimo que no volvería nunca, ya que considera que es una de esas experiencias que debes vivir solo una vez en la vida: «Sigo teniendo un recuerdo imborrable de aquella noche, pero ahora es importante que vaya gente joven porque es un buen escaparate y un buen trampolín«.
A él le ayudó mucho representar a España en aquel escenario y ha triunfado en la música, pero ¿de qué trabajaría si no se dedicara a este mundo? Curiosamente, dice que le gustaría ser actor: «Me apasiona la interpretación, de la misma manera que también me encanta el mundo del vino». Una vida que sería muy diferente para él, claro, pero que afortunadamente para los fans se quedará en un sueño lejano.

