Viure bé
Salvador Ibáñez Mico, neuropediatra: «Estar con padres o abuelos es una opción excelente para bebés los dos primeros años»

Cada mañana, miles de familias catalanas preparan a sus pequeños para la guardería. Es un ritmo que asumimos como normal, casi como una obligación social o laboral (y sí, nosotros también). Pero ¿y si este camino que creemos óptimo, este modelo de crianza tan arraigado, no fuera el más beneficioso para el cerebro de nuestros bebés?

Un experto neuropediatra ha sacudido el tablero con una afirmación que podría cambiar tu perspectiva. Lo que está a punto de leer es una solución sorprendente a un dilema que muchos de nosotros ni siquiera sabíamos que existía. La verdad oculta sobre el desarrollo infantil que nadie te había explicado con esta claridad.

Hablamos de Salvador Ibáñez Mico, un referente. Este neuropediatra y portavoz de la Sociedad Española de Neurología Pediátrica (SENEP) es categórico: «Estar con padres o abuelos es una opción excelente para bebés los dos primeros años». (Sí, nosotros también nos hemos quedado boquiabiertos). Esta afirmación contrasta con una realidad creciente: la escolarización temprana. Según datos del Ministerio de Educación, el 73,3% de los niños de 2 años ya estaban escolarizados en el 2023-2024, un salto desde el 61,9% de 2018. En los de un año, la cifra ha pasado del 42,1% al 52,2%. Una tendencia imparable que puede tener un costo inesperado para los más pequeños.

El secreto del neurodesarrollo temprano

La recomendación del Dr. Ibáñez Mico no es una opinión cualquiera. Se basa en la ciencia del neurodesarrollo. «Si el cuidado es adecuado y el niño recibe suficientes estímulos», claro está. Pero si esta condición se cumple, el entorno familiar tiene ventajas clave. Permite una atención individual mayor. Reduce la exposición a infecciones (nuestro sistema inmunológico lo agradecerá, y nuestro calendario laboral también). Ofrece más flexibilidad para respetar el sueño y la alimentación. Y, lo que es imprescindible, garantiza una continuidad afectiva superior, con menos sobrecarga sensorial para el pequeño.

Las interacciones recíprocas con adultos atentos, no las fichas ni los idiomas, son la clave para organizar las redes neuronales de nuestros bebés.

Es lo que los expertos llaman «interacciones recíprocas». Estas interacciones de ida y vuelta con un adulto que responde e interactúa son el motor definitivo para el desarrollo del lenguaje, la comunicación, la regulación emocional y las habilidades cognitivas. No son las fichas, los idiomas precoces ni las actividades académicas. (Sí, lo has leído bien, nada de hacer que el niño sea un genio con 2 años). Su cerebro, a estas edades, es muy inmaduro para funciones como la tolerancia a la frustración o la comprensión de las separaciones.

Cuando la guardería sí es la solución (y el gran error a evitar)

Pero, atención, la recomendación tiene matices. El Dr. Ibáñez Mico es claro: «Si el adulto está emocionalmente ausente, agotado, deprimido, utiliza pantallas durante gran parte del día o apenas habla y juega con el niño, una escuela infantil de calidad puede ofrecer un entorno más enriquecedor». Aquí está el truco: la estimulación es clave, venga de donde venga. Un niño de uno o dos años se adapta bien a la guardería. Pero eso no significa que la necesite para desarrollarse. Su llanto al separarse no es manipulación, es una necesidad de su sistema nervioso para recuperar la calma con la ayuda de un adulto.

La calidad de la escolarización es imprescindible. No toda guardería es beneficiosa. Dependerá de las ratios (cuántos niños por cuidador), de la rotación del personal, y de si se ofrecen las experiencias que realmente necesitan: conversación, canciones, movimiento y juego libre. Si no, podríamos estar cometiendo un error que puede pasar factura en su desarrollo a largo plazo.

Mitos desmontados: el apego y la socialización

¿Y qué pasa con el apego? Otro secreto revelado: la evidencia disponible no demuestra que ir a una escuela infantil por sí mismo afecte el apego seguro. La seguridad del apego depende de la calidad de las interacciones con los cuidadores principales: cómo responden cuando el niño tiene miedo, está cansado o enfermo. No se trata del lugar, sino del vínculo y la respuesta emocional.

¿Y la socialización? Otra idea que debemos revisar. Es un mito que un niño escolarizado más tarde tendrá necesariamente dificultades sociales. La Teresa Cenarro, vicepresidenta de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap), lo confirma. Los niños de esta edad no tienen la idea del juego con iguales. Pueden adquirir las mismas habilidades con sus familiares, en el parque o con otros niños. Cualquier diferencia inicial en grupos grandes suele ser transitoria. No debemos temer mantenerlos en casa por esta razón.

La alerta del sistema inmunológico y la solución para la conciliación

Hay otro factor que no podemos ignorar: la salud. La Dra. Cenarro también nos pone en alerta: el sistema inmunológico de los bebés es inmaduro. Los espacios cerrados como las guarderías aumentan la exposición a procesos infecciosos. «Cuanto más pequeño de edad sea, más fácil es contraer este tipo de procesos infecciosos, sobre todo durante los meses de invierno», advierte. (Un dato imprescindible para nuestro ahorro en visitas al pediatra y días de trabajo perdidos). La solución no es evitar los gérmenes para siempre, sino gestionar el momento de la primera exposición.

Si eres de los afortunados que pueden tener a los niños en casa los dos primeros años, estás ante una situación genial. Pero si no es tu caso, las escuelas infantiles con profesionales formados son tu mejor opción.

Entendemos perfectamente que la conciliación familiar y laboral es un reto gigantesco. No todas las familias tienen la opción de tener a los pequeños en casa. Por eso, la Dra. Cenarro también ofrece una solución: las escuelas maternales, que son «escuelas infantiles» con profesionales bien formados que ofrecen un vínculo de referencia. Si no se puede evitar, lo importante es elegir un centro que realmente invierta en la calidad humana y pedagógica. Una decisión clave que impactará directamente en el futuro de nuestros hijos.

Ahora conoces la verdad oculta sobre la crianza temprana. Con esta información en tus manos, tu próxima decisión será más consciente e informada. ¿Estás preparado para aplicar este truco al desarrollo de tu hijo?

Nou comentari

Comparteix

Icona de pantalla completa