El Gobierno de Salvador Illa quiere acelerar infraestructuras estratégicas, algunas de las cuales, como el tramo central de la L9 del metro, acumulan muchos años de retraso. La intención del ejecutivo socialista es que algunas de las obras clave en Cataluña, entre las que se incluyen también el desdoblamiento de la C-55, el tranvía de Tarragona o la terminal ferroviaria de Lleida–Quatre Pilans, tomen un nuevo ritmo con la colaboración público-privada.
En el Cercle d’Economia, Illa dijo este lunes que el Gobierno sacará a concurso de forma «inmediata» 1.800 millones de euros y plantea un segundo paquete de 1.500 millones, que aún está «en preparación», para que la inversión privada entre en la ejecución de estos proyectos. En opinión del presidente de la Generalitat, esto debería permitir realizar en seis años unas obras que solo con capital público se alargarían un cuarto de siglo.
De la L9 al tranvía al tranvía de Tarragona-Reus
El paquete de licitaciones de unos 1.800 millones de euros incluirá estaciones del tramo central de la L9, el despliegue del programa de carreteras 2+1 o el desdoblamiento parcial y la mejora del tramo Berga-Bagà. Para más adelante, se lanzará el segundo paquete de inversiones con participación privada, que incluirá el desdoblamiento de la C-55, la segunda fase del tranvía de Tarragona a Reus, intercambiadores de autobuses y la terminal ferroviaria de Lleida–Quatre Pilans, ha recogido la ACN.

Por otro lado, en la misma cita, Illa ha anunciado la puesta en funcionamiento de una nueva ruta aérea entre Barcelona y Asia. Se trata de un vuelo de la aerolínea Starlux Airlines entre Barcelona y Taipei (Taiwán) para comienzos de 2027.
La presidenta del Cercle pide potenciar la industria de defensa
Durante la conferencia de Illa en el Cercle d’Economia, la presidenta del organismo, Teresa García-Milà, ha hecho un llamado a reforzar la industria de defensa en Cataluña. Lo ha destacado en un momento geopolítico muy movido, con nuevos bombardeos de los EE.UU. sobre Irán y la invasión de Ucrania por parte de Rusia, que no parece tener fin. Según García-Milà, el peso de esta industria es «pequeño» ahora mismo en el país, pero el potencial existente permitiría incrementarlo, ya que Cataluña tiene más de un centenar de empresas vinculadas al sector aeroespacial y la defensa.
La presidenta del Cercle d’Economia ha defendido también la necesidad de que se apruebe «con la máxima urgencia» el nuevo modelo de financiación autonómica, y ha celebrado el acuerdo con ERC y Comuns para los presupuestos de 2026, que ve como «una señal de estabilidad y previsibilidad».

