Continúa el caos en el servicio de Rodalies. Nueve líneas de tren del país, tanto de la red general como la de regionales, circulan con retrasos de media hora, aproximadamente. La mayoría de líneas circulan con demoras de veinticinco minutos de media, pero la línea R11, que conecta Barcelona con Portbou -una de las únicas que ha retomado el servicio habitual-, circula en estos momentos con retrasos de hasta una hora. Entre las líneas de regionales afectadas por las demoras de 25 minutos están la R13 y la R14 entre la estación de Francia y Lleida; la R15 entre la capital catalana y Reus; la R16 y la R17.
En cambio, en Rodalies, la R2 Sur, que conecta la estación de Francia con Sant Vicenç de Calders, circula con media hora de retraso, mientras que la R2, que va de Granollers hasta Castelldefels, y R2 Norte, desde Maçanet hasta el Aeropuerto, lo hacen con 15 minutos. En paralelo, la RT1, la RT2 y la RL3 circulan con limitaciones de velocidad que pueden generar demoras en las frecuencias habituales. Desde la operadora ferroviaria española, Renfe, apuntan que todas estas limitaciones de velocidad, una de las cuestiones pactadas con los sindicatos de maquinistas para desconvocar la huelga de la semana pasada, pueden causar demoras en el conjunto de la red ferroviaria, pero que son medidas necesarias para garantizar la seguridad de los pasajeros.

Otro tramo cortado en Rodalies
Este sábado, la línea RL4, que conecta Manresa con Cervera, pudo reabrir completamente el servicio durante unas horas. Este domingo, sin embargo, la situación ha vuelto a cambiar. Tal como han explicado desde Renfe, el tramo entre Cervera y Calaf se tiene que volver a hacer en autobús, ya que se están llevando a cabo marchas exploratorias entre estas dos poblaciones para reevaluar el estado de las infraestructuras. La consejera de Territorio, Sílvia Paneque, ha afirmado en declaraciones a los medios que el tramo cerrado tiene que ver con la revisión de puntos donde se ha detectado algún tipo de incidencia por parte de algún maquinista, tal como se acordó con los sindicatos ferroviarios: «El sistema que pactamos con sindicatos después del incidente de Gelida indica que si en algún punto, por parte de los maquinistas, se detecta alguna incidencia se procede a la revisión con un doble criterio de seguridad: un primero de Adif, que certifica la operatividad, y un segundo de Renfe, que realmente sea compatible el uso comercial«, ha detallado la titular de la cartera.
Tal como indican desde el Gobierno, desde Calaf sí hay servicio hasta Manresa, donde se debe tomar después una lanzadera con paradas intermedias hasta Terrassa estación del Norte. Desde Manresa los usuarios también pueden optar por el servicio complementario por carretera, que aún se ofrece. De hecho, en la misma intervención a los medios, la responsable de la cartera de Territorio ha recordado que los planes alternativos de transporte se mantendrán en todos los puntos hasta que el sistema esté «estabilizado de manera sostenible en el tiempo» para garantizar la movilidad de los catalanes que quieren usar el transporte público.

